Al menos seis personas fallecieron y otras dos resultaron heridas tras un ataque de sicarios ocurrido la noche del sábado 28 de marzo de 2026 en el cantón Quinsaloma, provincia de Los Ríos.
Sujetos desconocidos irrumpieron en un local que funcionaba como billar y abrieron fuego de manera indiscriminada contra los asistentes. Según las primeras versiones de la Policía Nacional, el atentado presuntamente estaba dirigido al propietario del inmueble, quien no se encontraba en el sitio al momento de la balacera.
Magnitud del ataque y víctimas
Las unidades de Criminalística que acudieron a la escena del crimen recolectaron al menos 77 indicios balísticos, lo que demuestra la violencia con la que actuaron los victimarios.
Según se informó, tras no localizar al objetivo principal, los atacantes dispararon contra los presentes, resultando en el deceso de cinco hombres y una mujer, cuyas edades oscilan entre los 33 y 70 años. Tras la ráfaga de disparos, los responsables huyeron del lugar con rumbo desconocido.
Personal de Medicina Legal realizó el levantamiento de los cadáveres para su traslado a la morgue, mientras que los dos ciudadanos heridos fueron llevados de urgencia a una casa de salud cercana, donde permanecen bajo pronóstico reservado y custodia policial.
La institución del orden ha iniciado operativos en los ejes viales del cantón para dar con el paradero de los vehículos utilizados en la masacre, basándose en testimonios de los sobrevivientes.
Ola de violencia en Los Ríos
Este hecho violento no fue el único registrado en la provincia de Los Ríos durante el fin de semana. En el cantón Montalvo, un joven de 21 años fue interceptado por sicarios mientras se movilizaba en su motocicleta.
La víctima recibió varios impactos de bala que le causaron la muerte de forma instantánea, sumando otro caso a las estadísticas de muertes violentas que azotan a esta zona del litoral ecuatoriano.
La provincia de Los Ríos enfrenta un incremento en los índices de criminalidad en lo que va del año 2026, lo que ha motivado el refuerzo de los patrullajes militares y policiales en cantones considerados críticos como Quinsaloma, Quevedo y Babahoyo.
Las autoridades vinculan estos ataques a represalias y disputas territoriales entre grupos de delincuencia organizada que operan en la región, aunque en este caso específico se investiga una posible extorsión al dueño del billar.

