El trabajo de toda una vida terminó en tragedia para Jesús Rodríguez Zolarte, comerciante de 56 años que falleció después de sufrir un accidente mientras cortaba árboles en una zona rural de Santo Domingo. La muerte del hombre dejó devastada a su familia, que lo recordó como un padre trabajador, cuidadoso y dedicado completamente a sus seres queridos.
El accidente ocurrió en el sector Colorados del Búa. Según relataron sus familiares, Jesús realizaba una jornada normal de trabajo junto a otros allegados cuando una pesada rama cayó inesperadamente y lo golpeó violentamente en el brazo y la cabeza.
Aunque intentó esquivar el impacto, el movimiento del tronco terminó alcanzándolo. El hombre cayó inconsciente frente a uno de sus hijos que estaba con él. Sus familiares pidieron ayuda desesperadamente mientras esperaban la llegada de una ambulancia.
Dolor y lágrimas en Santo Domingo
La escena en los exteriores del Centro Forense de Santo Domingo fue desgarradora. Su esposa, Luz Bonilla, lloraba desconsoladamente mientras compartía con este medio una fotografía reciente tomada a Jesús.
"Solo le gustaba trabajar. No fumaba, no tomaba. Era buena persona", repetía entre lágrimas la mujer, con quien compartió más de 36 años de vida y ocho hijos.
Familiares y amigos llegaban poco a poco para acompañar el dolor, mientras esperaban la entrega del cuerpo. El ambiente estaba marcado por la tristeza y la impotencia.
Jesús vivía en las calles Ejército Ecuatoriano y Puyo de Santo Domingo, donde tenía junto a su familia una bodega de venta de carbón. Precisamente, el trabajo de cortar árboles formaba parte de la producción que sostenía el negocio familiar.
Un trabajador conocido por su esfuerzo en Santo Domingo
Sus allegados contaron que desde muy joven aprendió el oficio. Aunque nació en Colombia, llegó a Ecuador cuando tenía apenas seis años y prácticamente construyó toda su vida en Santo Domingo.
"Era experto cortando árboles. Siempre era cuidadoso", recordó uno de sus familiares. Sin embargo, el accidente ocurrió en segundos y cambió para siempre la vida de quienes dependían de él.
La familia explicó que el comerciante siempre prefirió mantenerse ocupado trabajando antes que dedicarse a otras actividades. Incluso, sus hijos continuaron el oficio familiar relacionado con la producción y venta de carbón.
El cuerpo será velado en la misma bodega donde trabajó durante años junto a su esposa e hijos. Posteriormente, sus restos serán sepultados en Nuevo Israel, donde descansan los restos de su madre y estar junto a ella siempre fue el deseo de Jesús.
Familia denuncia demoras médicas en Santo Domingo
Después de la tragedia, los familiares también expresaron cuestionamientos sobre la atención médica recibida tras el accidente. Según relató la esposa de la víctima, el hombre habría permanecido varios minutos sin atención inmediata mientras realizaban trámites administrativos.
Además, aseguraron que tuvieron que adquirir medicinas e insumos fuera del hospital. También denunciaron presuntas deficiencias en equipos médicos y falta de especialistas. "Si lo hubieran atendido a tiempo, tal vez todavía estuviera vivo", reclamó su esposa entre lágrimas.
Las declaraciones corresponden a testimonios de familiares y no han sido respondidas oficialmente por las autoridades sanitarias hasta el cierre de esta edición.
Mientras tanto, la familia enfrenta el dolor de perder al hombre que durante décadas sostuvo el hogar con esfuerzo diario. Entre abrazos, lágrimas y fotografías familiares, sus seres queridos intentaban asimilar una pérdida que dejó un profundo vacío en sus vidas.
