Un violento incidente se registró la noche del 9 de julio de 2026 cerca del UPC de la ciudadela Las Orquídeas, en Portoviejo, cuando un hombre fue atacado a machetazos tras una discusión familiar.

La alarma ciudadana se disparó cerca de las 20:25, movilizando a unidades policiales y de emergencia hasta la zona. En el sitio, los equipos encontraron a NEXAR Z.C., ecuatoriano de 34 años, con múltiples heridas provocadas por un arma blanca, debido a una confrontación originada en el entorno familiar.

Según información proporcionada por familiares y testigos, el hecho se produjo después de una discusión entre la pareja sentimental de la víctima y su exconviviente. El motivo del altercado fue la preocupación de la madre porque su hijo de seis años permanecía absorto en su teléfono celular. Esto desencadenó una reacción del padrastro del niño, quien le propinó un golpe en la espalda al menor.

El niño relató inmediatamente el incidente a su padre biológico, quien, al enterarse de la agresión, llegó al lugar pocos minutos después para enfrentar al agresor. Fue entonces cuando, en circunstancias aún bajo investigación, el padre ingresó con un cuchillo tipo machete y atacó al padrastro, provocándole seis heridas profundas en la cabeza.

Atención médica y estado de salud

El herido fue trasladado de inmediato al Hospital de Especialidades de Portoviejo, donde recibió atención especializada. El parte médico señala que la víctima permanece con pronóstico reservado, debido a la gravedad de las lesiones, todas localizadas en la cabeza.

Investigación en curso

Las autoridades mantienen el caso en fase de investigación. Los agentes buscan activamente al presunto agresor, quien se dio a la fuga tras el ataque a machetazos. Por ahora, no hay antecedentes registrados del herido que permitan establecer otros posibles móviles para el incidente.

El suceso ha generado preocupación entre los residentes del sector, quienes resaltan la necesidad de intervención y mediación en los conflictos familiares para prevenir hechos de violencia.

El seguimiento policial se mantiene, mientras se recopilan testimonios y evidencias para esclarecer completamente la secuencia de los hechos y determinar responsabilidades.