Once personas fueron aprehendidas durante un despliegue policial ejecutado en la provincia del Guayas, como parte de acciones dirigidas a frenar delitos de extorsión y secuestro.
El procedimiento se llevó a cabo en los sectores de Playas y la parroquia Posorja, donde unidades de la Policía Nacional realizaron 25 allanamientos simultáneos en distintos puntos.
La intervención tuvo lugar en el marco de investigaciones previas que buscaban identificar a presuntos integrantes de estructuras delictivas dedicadas a estas actividades ilícitas.
De acuerdo con información oficial, los detenidos estarían relacionados con redes que operaban mediante amenazas e intimidación para exigir dinero u otros beneficios (extorsión).
Las autoridades indicaron que el operativo fue parte de una estrategia enfocada en debilitar grupos vinculados a la delincuencia organizada en esta zona costera.
Evidencias encontradas durante los allanamientos
Durante las inspecciones, los agentes incautaron varios indicios, entre ellos constan un arma de fuego, dos fusiles, 80 municiones y dos artefactos explosivos tipo dinamita.
Asimismo, se decomisaron un vehículo y una motocicleta, además de nueve teléfonos móviles que serán analizados para determinar posibles conexiones con otros hechos delictivos.
También se hallaron tres cascos balísticos, cinco chalecos de protección, cuatro pares de botas tácticas y prendas similares a las utilizadas por grupos armados.
En los inmuebles intervenidos se encontraron además pasamontañas y panfletos con mensajes presuntamente relacionados con actividades ilegales.
Antecedentes del delito
El delito de extorsión está contemplado en el Código Orgánico Integral Penal (COIP) de Ecuador y sanciona a quienes, mediante amenazas, obligan a una persona a entregar dinero o bienes en contra de su voluntad.
La normativa establece penas que van de cinco a diez años de prisión. Sin embargo, cuando este delito se vincula con organizaciones criminales o se combina con otros como el secuestro, las sanciones pueden incrementarse.
En los últimos años, la provincia del Guayas ha registrado un aumento en casos relacionados con extorsión, particularmente bajo modalidades que incluyen intimidaciones.
