Ciudadanos encontraron la mañana del domingo 28 de diciembre de 2025 un vehículo completamente calcinado con restos humanos desmembrados, incluyendo dos cabezas y dos brazos colgados con una nota amenazante, cerca del Centro de Revisión Técnica Vehicular en el cantón Camilo Ponce Enríquez, provincia de Azuay, para alertar a las autoridades sobre un posible mensaje criminal.

El hallazgo fue reportado por transeúntes que observaron humo saliendo del automotor. Unidades de la Policía Nacional y del Cuerpo de Bomberos acudieron al sitio.

La zona fue acordonada para preservar la escena.

Detalles del hallazgo

En el interior del vehículo se confirmaron dos cabezas humanas en alto grado de carbonización, imposibles de identificar visualmente.

Adicionalmente, en el cerramiento del predio se encontraron dos brazos de hombres, junto a una nota con contenido amenazante.

Personal de la Dirección Nacional de Investigación de Muertes Violentas (Dinased) y de Criminalística inició el levantamiento de indicios.

Respuesta de las autoridades

Los restos fueron trasladados al Centro Forense de Machala para pericias forenses, incluyendo identificación y determinación de causas de muerte.

El cantón permanece bajo resguardo del Bloque de Seguridad, integrado por Policía Nacional y Fuerzas Armadas.

No se reportaron detenciones inmediatas relacionadas con este hecho específico.

Contexto de violencia en el cantón

Camilo Ponce Enríquez registró 59 muertes violentas en 2024, duplicando las 28 de 2023, según datos policiales.

El cantón, conocido por su actividad minera legal e ilegal, ha experimentado un incremento en hechos violentos vinculados a disputas territoriales.

Días antes, el sábado 27 de diciembre de 2025, se reportó el hallazgo de una cabeza humana en un saco en el sector Sauces 2.

Factores asociados a la inseguridad

Fuentes policiales indican que este tipo de hechos buscan generar terror y transmitir mensajes entre grupos delictivos organizados.

La zona minera atrae disputas por control de recursos, con reportes previos de hallazgos similares en años anteriores.

En 2024, se documentaron múltiples masacres y decomisos de armas en el cantón.

El evento ocurre un día después de una operación policial que desarticuló una célula delictiva con fusiles y subametralladoras en el sector.

Esta situación mantiene en alerta a la población local, con temor a escalada de represalias.

Las investigaciones continúan para establecer identidades de las víctimas y responsables.