En un operativo militar decomisaron material aurífero, equipos de comunicación, dinero en efectivo y un arma de fuego, además de inhabilitar maquinaria pesada y combustible utilizados en actividades de minería ilegal. Ocurrió en el cantón Tena, provincia de Napo.
La acción forma parte de las operaciones de control en la Amazonía ecuatoriana y generó una afectación estimada en 115.000 dólares a las estructuras dedicadas a esta actividad ilícita.
Operativo militar
Según información oficial de las Fuerzas Armadas, el procedimiento se ejecutó con base en inteligencia militar en sectores del cantón Tena. Los efectivos localizaron y decomisaron los insumos y herramientas empleados para la extracción ilegal de minerales, principalmente oro. La maquinaria fue inhabilitada en el sitio para evitar su uso futuro.
Entre los elementos decomisados destacan el material aurífero, varios equipos de comunicación (radios y dispositivos), sumas de dinero en efectivo y un arma de fuego. El combustible almacenado para el funcionamiento de la maquinaria también fue decomisado.
Afectaciones en Napo
La provincia de Napo, conocida por su rica biodiversidad y atractivo turístico, enfrenta desde hace años el avance de la minería ilegal, que genera deforestación, contaminación de ríos y afectaciones a comunidades indígenas. Entre 2017 y 2024 se registraron miles de hectáreas impactadas por esta actividad en la región amazónica.
Operativos similares se han intensificado en 2026. En mayo, las Fuerzas Armadas realizaron acciones en Napo y Pastaza que decomisaron equipos valorados en casi un millón de dólares. Estos procedimientos forman parte de la estrategia de seguridad integral que combina control territorial, protección ambiental y lucha contra economías ilícitas.
Controles mineros
La minería ilegal no solo representa un delito económico, sino una grave amenaza para los ecosistemas amazónicos. El uso de maquinaria pesada y sustancias químicas contamina fuentes hídricas que abastecen a comunidades locales y afectan la fauna y flora de la región.
Con esta intervención, las Fuerzas Armadas debilitan las estructuras logísticas de los grupos dedicados a esta práctica, reduciendo su capacidad operativa en la zona de Tena.
