La Jefatura de Investigación Antidrogas decomisó cerca de dos toneladas de clorhidrato de cocaína bajo tierra el 26 de noviembre de 2025 en una finca del sector Pueblo Seco, parroquia Chibunga, Chone, Manabí , después de ejecutar un allanamiento que reveló dos escondites subterráneos.

Información de inteligencia ubicó la finca como depósito de gran escala. Agentes y militares ingresaron con orden judicial. Encontraron tierra removida y una excavadora.

Detuvieron de inmediato a Freddy V., y José V., contratados para custodiar la droga. En la primera caleta hallaron 1.000 bloques tipo ladrillo. La prueba de campo confirmó cocaína.

Horas después, en un terreno baldío contiguo, localizaron la segunda caleta: 32 sacos negros con 960 bloques , muchos marcados con el logo QQQ . El total alcanzó 1.960 kg .

Segunda caleta con dos toneladas bajo tierra

Los bloques presentaban cinta amarilla y el distintivo QQQ , sello frecuente en cargamentos de organizaciones transnacionales.

La Fiscalía supervisó la incautación en flagrancia. La droga ingresó al centro de acopio antinarcóticos bajo cadena de custodia.

Un oficial antinarcóticos declaró: “Este es uno de los decomisos terrestres más grandes en Manabí este año”.

Caletas halladas en Manabí

Manabí registra 28 toneladas de cocaína incautadas en 2025 hasta el 26 de noviembre, según Policía Nacional.

En 2024 , la provincia ocupó el segundo lugar nacional con 42 toneladas . El uso de caletas subterráneas aumentó 160 % desde 2023, según informes de inteligencia.

En julio de 2025 , otra finca en Tosagua escondía 1.200 kg bajo tierra.

Proceso judicial

La Fiscalía formuló cargos por tráfico ilícito de gran escala . El juez dictó prisión preventiva para Freddy V. y José V. . La instrucción fiscal durará 30 días .

Los 1.960 kg equivalen a más de 19 millones de dosis callejeras, según valoración policial.

Golpe al narcotráfico manabita

Chone concentra el 18 % de los decomisos terrestres de la provincia en 2025.

La Policía y Fuerzas Armadas, con más de 1.500 operativos conjuntos este año, mantienen presión en zonas rurales usadas como bodegas temporales.

El descubrimiento de la segunda caleta demuestra que la inteligencia y la perseverancia policial siguen siendo clave para desarticular estas redes. (22)