La mañana de este domingo se registró un hecho violento que ha perturbado la paz en el cantón Sucre, específicamente en la jurisdicción de la parroquia Charapotó. Un ataque armado perpetrado en el concurrido balneario de San Jacinto se convirtió en el escenario de una tragedia que segó la vida de un ciudadano y dejó a otras dos personas con heridas de consideración. Este suceso, caracterizado por su extrema violencia, ocurrió mientras familias y visitantes disfrutaban de la jornada, lo que generó un estado de pánico generalizado entre quienes se encontraban presentes en esta zona turística de la provincia de Manabí.
Detalles sobre la víctima y el ataque en San Jacinto
La persona fallecida en este acto de violencia fue identificada como Galo García, quien era originario del cantón Rocafuerte y se encontraba de visita en la zona costera de Sucre. Según la información recabada en el lugar de los hechos, García se encontraba en compañía de sus familiares, intentando disfrutar de un momento de unión cuando fue sorprendido por los victimarios. El ciudadano viajaba en el asiento posterior de un automóvil de color negro, vehículo que se convirtió en el blanco principal de los atacantes, quienes no tuvieron reparos en accionar sus armas de fuego ante la mirada de otros ciudadanos que transitaban por el sector.
De acuerdo con los testimonios recogidos, el vehículo fue interceptado de manera abrupta, impidiendo cualquier intento de escape o maniobra defensiva por parte de los ocupantes. Los atacantes utilizaron una ráfaga de disparos para asegurar su cometido, impactando directamente contra la humanidad de García y sus acompañantes. La violencia del ataque fue tal que no hubo tiempo de reacción alguna, dejando como resultado inmediato el fallecimiento de Galo García dentro del automotor.
Traslado de los heridos a un hospital
Además de la lamentable pérdida de una vida humana en esta zona de Sucre, el ataque dejó un saldo de dos personas heridas que se encontraban dentro del mismo vehículo negro. Entre los afectados por los impactos de bala se encuentra una mujer, cuya identidad no ha sido revelada por motivos de seguridad. Los sobrevivientes del tiroteo recibieron los primeros auxilios de manera inmediata por parte de personas que se encontraban en las cercanías, quienes intentaron socorrer a las víctimas tras el cese de las detonaciones que alarmaron a todo el balneario de San Jacinto.
Dada la gravedad de las heridas sufridas durante el ataque en el cantón Sucre, los heridos debieron ser trasladados de urgencia a un hospital cercano para recibir atención médica especializada. Los equipos de emergencia actuaron con celeridad para intentar estabilizar a los heridos, quienes presentaban complicaciones derivadas de la ráfaga de disparos recibida minutos antes. Mientras tanto, en el lugar del crimen, la desesperación se apoderaba de los familiares que presenciaron el fallecimiento instantáneo de García, cuyo cuerpo quedó inerte en el asiento posterior del vehículo donde minutos antes viajaba con normalidad.
Llegan policías a recolectar indicios
Tras la alerta emitida por la ciudadanía en el cantón Sucre, diversos elementos de la Policía Nacional se desplegaron en el balneario para tomar el control de la situación. Unidades especializadas de Criminalística arribaron al sitio con el objetivo de acordonar el área y preservar cualquier tipo de evidencia que pueda conducir a la identificación de los responsables. El trabajo de los peritos incluyó el levantamiento del cuerpo de Galo García, cumpliendo con los protocolos de ley establecidos para estos casos de muerte violenta, bajo la mirada atenta de los curiosos que aún no daban crédito a lo ocurrido.
La labor investigativa en esta zona de Sucre se centró también en la meticulosa recolección de indicios balísticos esparcidos en el pavimento y dentro del vehículo negro. Cada casquillo recolectado representa una pieza fundamental para determinar el tipo de armamento utilizado en este sicariato y para establecer una línea de investigación sólida. El perímetro permaneció cerrado durante varias horas, mientras los agentes realizaban el rastreo necesario para documentar la trayectoria de los disparos y buscar posibles huellas o elementos dejados por los sicarios durante su huida del balneario de San Jacinto.
Un patrón de violencia familiar
Este crimen ha causado una profunda conmoción, no solo por la violencia empleada, sino por el trágico antecedente que rodea a la familia de la víctima. Hce más de seis meses, el 10 de septiembre de 2025, el hermano del fallecido, Fabricio García Andrade, conocido como "Bucanero", también fue víctima de un sicariato en circunstancias similares.
Fabricio García fue asesinado mientras conducía una camioneta por una de las vías del balneario de San Clemente, sector vecino a San Jacinto. En aquel entonces, los sicarios utilizaron armas de alto calibre y propinaron más de 15 disparos contra el vehículo de "Bucanero". La similitud entre ambos crímenes ha levantado sospechas sobre un posible ataque sistemático contra el núcleo familiar.
