Los cuerpos de las tres personas que fueron asesinadas en el cantón Tosagua fueron entregados a sus familiares luego de las autopsias de ley. Sin embargo, tras el dolor de la pérdida de tres seres queridos, otro problema aflige a sus familiares en la parroquia Picoazá de Portoviejo, de donde son oriundos, y es la falta de dinero para solventar los tres velorios y sepelios de quienes en vida fueron Jonny Manuel Gilces Tejena, de 45 años, su hijo Jonny Ariel Gilces España y su familiar Jonathan Ricardo Posligua Gilces. El pedido de ayuda se formalizó este viernes por parte de los allegados, debido a que la situación económica de los deudos es limitada y no cuentan con los recursos completos para dar digna sepultura a las víctimas de este hecho violento.

Solidaridad ciudadana ante la tragedia

Las tres víctimas están siendo veladas en la parroquia Picoazá de Portoviejo, donde la consternación es generalizada. Ante la magnitud de los gastos imprevistos que demanda un triple sepelio, los allegados piden a la ciudadanía y a las autoridades locales que se unan para ayudar con algún aporte económico a estas familias que en estos momentos atraviesan un gran dolor.

La comunidad de Picoazá y otros sectores de Portoviejo se ha mostrado conmovida, ya que los fallecidos eran miembros conocidos y apreciados en el sector. Habitantes de la parroquia Picoazá de Portoviejo hacen un llamado a las instituciones de asistencia social de la provincia de Manabí para que agilicen la entrega de ayuda a las familias.

Detalles del hallazgo y conmoción social

El suceso inicial, tipificado como un triple crimen en Manabí, ocurrió específicamente en un camino de tercer orden de la parroquia Pedro Ángel Giler, perteneciente al cantón Tosagua. Habitantes de la localidad de La Estancilla alertaron a los agentes del orden tras divisar los restos humanos abandonados de forma sospechosa. Al llegar al lugar, el personal de la Policía Nacional del Ecuador confirmó que los cuerpos quedaron junto a la vía, atrapados en un cerco de alambre de púas, alejados por completo del centro urbano.

Los reportes técnicos preliminares indicaron que los cuerpos no presentaban señales de arrastre o movilización significativa. Esto hace presumir a los peritos que los homicidas eligieron ese lugar específico para abandonarlos de forma definitiva tras el asesinato. La brutalidad del caso ha alterado de manera drástica la percepción de seguridad en Tosagua, una zona habitualmente caracterizada por sus actividades agrícolas y rutinas pacíficas.

Investigaciones policiales vigentes

En el ámbito legal, los agentes de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased) continúan con las averiguaciones pertinentes para esclarecer el móvil del crimen.

Hasta el cierre de esta edición, los representantes de la Policía y la Fiscalía no han proporcionado nombres de sospechosos ni se registran personas detenidas por este caso. Los familiares en Portoviejo insisten en que las investigaciones se realicen, mientras enfocan sus energías actuales en conseguir apoyo para despedir a sus seres queridos.