Un barco artesanal identificado como Fiorella, que zarpó el 11 de enero del puerto pesquero de Jaramijó, es buscado por las autoridades tras no retornar a puerto, luego de perderse contacto en altamar, a 260 millas de Manta, según confirmó Capitanía del Puerto.
La preocupación de los familiares
El pesquero Fiorella salió a faenas de pesca con cuatro fibras de vidrio remolcadas, modalidad común en la pesca oceánica. La presunta desaparición se habría registrado la noche del 21 de enero, en la posición aproximada 85° Oeste y 10° Sur, una zona de alta navegación pesquera pero distante de la costa continental.
Aunque no existe un listado oficial de tripulantes, fuentes cercanas a los familiares indicaron que al menos diez pescadores, todos oriundos del cantón Jaramijó, se movilizaban entre la embarcación nodriza y las fibras auxiliares. Hasta el momento, no se ha confirmado oficialmente el número exacto de desaparecidos.
Alerta de familiares y versión oficial
La alerta pública fue difundida el 24 de enero por Angélica M., esposa del maquinista del barco y madre de uno de los pescadores, quien utilizó redes sociales tras conocer, mediante comunicación marítima, que otras embarcaciones habían perdido contacto con el Fiorella. El mensaje generó preocupación entre la comunidad pesquera de Jaramijó y Manta.
El capitán del Puerto de Manta, Mario Chong, confirmó que se recibió una denuncia formal por la no llegada del pesquero, lo que derivó en la activación del protocolo de Seguridad Marítima y Búsqueda y Salvamento (SAR), mecanismo establecido para localizar embarcaciones y salvaguardar vidas humanas en el mar.
Búsqueda en curso y contexto marítimo
Respecto a versiones no confirmadas sobre el rescate de dos pescadores en una fibra de vidrio, Chong precisó que Capitanía no ha recibido información oficial, aunque se mantienen coordinaciones con el propietario del pesquero para verificar cualquier novedad.
El Fiorella es una embarcación de 35 Toneladas de Registro Bruto (TRB), dedicada a la pesca long line o línea larga, actividad que implica jornadas prolongadas en mar abierto. En años recientes, la pesca artesanal de altura en Manabí ha enfrentado emergencias recurrentes, principalmente por fallas mecánicas, condiciones climáticas adversas y problemas de comunicación.
Las labores de búsqueda continúan, mientras familiares esperan información oficial que permita esclarecer la situación del pesquero y su tripulación. (45)

