El camal municipal está bajo la lupa de los habitantes de la calle 6 de Diciembre que, aseguran, no soportan los malos olores.
Los vecinos dicen que el problema es constante y se percibe a cualquier hora del día, sin que exista un control efectivo que reduzca los impactos ambientales.
Alejandro Martínez, habitante del sector, dijo que el problema siempre ha existido y nadie les da una solución. Recordó que el camal fue regenerado años atrás con un sistema automatizado para el sacrificio de animales, pero afirmó que los residuos líquidos continúan descargándose al alcantarillado público.
Los desperdicios y los olores
"Los desperdicios deberían clasificarse y retirarse en vehículos", comentó. Martínez indicó que los olores se intensifican cuando las alcantarillas se rebosan, obligando a los vecinos a solicitar la intervención del carro sifonero.
Christopher Berrone, otro residente del sector, coincidió en que el problema se agrava durante el invierno, cuando las lluvias provocan colapsos y los olores se concentran en las calles.
El problema persiste en el sector
"Las heces de los cerdos y vacas, va taponando las tuberías. Por más limpieza que hagan, el problema sigue", expresó.
Otra moradora que solicitó la reserva de su nombre, aseguró que los trabajos de lavado del camal se realizan incluso en la noche. Sin embargo, dijo que continúan durante la mañana, generando el mal olor.
Los moradores consideran que se requiere un mantenimiento permanente del alcantarillado, con limpiezas al menos tres veces por semana, para reducir los efectos inmediatos. Otros, en cambio, consideran que el camal debe ser reubicado debido al crecimiento poblacional del sector y la cercanía con un centro de salud y una escuela, donde acuden niños diariamente.
Normativa y administración
El centro de faenamiento es administrado por la empresa municipal Portocomercio. El Diario ha solicitado una entrevista con la gerente, a través del comunicador Sergio Valle. Hasta el cierre de esta nota no se confirmó una entrevista.
De acuerdo con la normativa ambiental y sanitaria vigente en Ecuador, los centros de faenamiento deben contar con sistemas de tratamiento de residuos sólidos y líquidos, a fin de evitar afectaciones a la salud, especialmente en zonas consolidadas.

