En las instalaciones de la Alianza Francesa Portoviejo, se desarrolló el acto de inauguración de nuevas instalaciones y de una calle, donde se plasmó el nombre de la organización. Este evento congregó a diversas autoridades para la inauguración de un salón en Portoviejo, ciudad que alberga a esta organización sin fines de lucro desde hace veinticinco años. El encuentro contó con la participación de Philippe Létrilliart, embajador de Francia en Ecuador, e Hipatia Anchundia de Bareyt, presidenta de la entidad anfitriona. Durante el desarrollo de la actividad, se oficializó la designación de la vía adyacente al edificio con el nombre de la institución, una resolución aprobada por la alcaldía local.

Esta medida busca reconocer el aporte de la corporación, la cual se dedica a la enseñanza del idioma y a la promoción del arte en esta localidad. La ceremonia incluyó la posesión de nuevos miembros, discursos sobre la relevancia del intercambio bilingüe, la entrega de reconocimientos y la planificación de los próximos proyectos de cooperación interinstitucional en la provincia de Manabí. Este nuevo paso fortalecerá los lazos culturales regionales.

El programa de apertura comenzó con la intervención de Hipatia Anchundia de Bareyt, quien se dirigió a los asistentes para destacar la conclusión de la sede ubicada en Portoviejo. La directiva señaló que este nuevo espacio físico permitirá ampliar la agenda de actividades de la entidad, facilitando la realización de conciertos, conferencias y obras de teatro. Expresó su agradecimiento a las autoridades y colaboradores que participaron en el proceso de construcción, mencionando que las instalaciones servirán como un punto de encuentro para entrelazar las ideas y las artes entre ambos países.

En relación a la labor que desarrolla la corporación en Portoviejo, la presidenta explicó que son la única entidad en el país autorizada para administrar los exámenes internacionales DELF, requisito necesario para quienes se movilizan a Francia. Asimismo, detalló que la institución mantiene un convenio vigente con la Casa de la Cultura, lo que facilita la ejecución constante de programas artísticos. Durante su intervención, Hipatia Anchundia de Bareyt citó al escritor Antoine de Saint-Exupéry, subrayando que el propósito de la alianza es consolidar vínculos humanos y educativos en beneficio de la ciudadanía.

Nombramientos y compromisos institucionales

El evento continuó con el nombramiento de tres socios honorarios, designados por su contribución técnica y económica a la infraestructura de la institución en Portoviejo. El arquitecto Carlos Vásquez fue el encargado de presentar a Javier Anchundia, Alain Baret y Hugo Ávila, destacando el seguimiento profesional y el respaldo financiero que brindaron durante la ejecución de la obra. Según Vásquez, la colaboración de estos ciudadanos permitió cristalizar el diseño y la edificación del recinto en un contexto donde el mantenimiento de este tipo de agrupaciones resulta complejo y desafiante.

Posteriormente, el representante diplomático de Francia procedió con la toma de juramento oficial a los nuevos miembros de la agrupación en Portoviejo. Los socios se comprometieron públicamente a defender la lengua francófona, actuar con integridad y promover la cooperación comunitaria a nivel local. Létrilliart validó la integración de los ciudadanos a la asociación, otorgándoles los derechos y responsabilidades establecidos en los estatutos vigentes de la entidad, y felicitó a los presentes por su inquebrantable voluntad de fomentar el enriquecedor intercambio intelectual entre las dos naciones aliadas.

Intervención diplomática y designación vial

En su discurso principal, Philippe Létrilliart enfatizó la relevancia de contar con este espacio en la capital manabita, recordando que en su visita anterior el lugar era apenas una obra en desarrollo. El diplomático felicitó la gestión de la presidenta de la sede en Portoviejo, a quien el gobierno europeo otorgó previamente la condecoración de Caballero de la Orden Nacional del Mérito. Además, enmarcó la celebración dentro de la quincena de la Francofonía, señalando que el aprendizaje del idioma extranjero difunde principios internacionales de paz, educación y diversidad.

La ceremonia concluyó en los exteriores del establecimiento, donde los asistentes presenciaron la develación del rótulo que asigna el nombre de Alianza Francesa a la calle principal. Létrilliart calificó este acto administrativo en Portoviejo como un hecho excepcional, indicando que no tiene registro de otra vía en el mundo con esa denominación específica. Atribuyó esta resolución al trabajo directivo de Hipatia Anchundia de Bareyt y a las gestiones coordinadas con la alcaldía cantonal, lo que consolida definitivamente la presencia de la entidad en este importante sector urbano.

Asistencia de autoridades y perspectivas

El acto formal contó con la asistencia de diversas autoridades, incluyendo a Leonardo Orlando, prefecto de Manabí, y Santiago Quiroz, rector de la Universidad Técnica de Manabí, quienes acompañaron a los directivos en Portoviejo. Durante las entrevistas posteriores con la prensa, el embajador reiteró que la prioridad de la misión diplomática es ofrecer opciones de certificación de alto nivel para todos los habitantes. Afirmó que este recinto funcionará permanentemente como un centro multidisciplinario para la realización de futuras exposiciones de arte y proyecciones audiovisuales para toda la comunidad.

Létrilliart anticipó que la embajada planifica implementar nuevos programas de desarrollo económico en la provincia de Manabí, los cuales se anunciarán en sus próximas visitas a Portoviejo. Al ser consultado sobre su experiencia personal en la región costera, mencionó su gran afinidad por la gastronomía local, destacando los sabores tradicionales de las salsas manabitas que probó. La exitosa jornada finalizó con una amena sesión de fotografías entre los asistentes, los nuevos miembros y las máximas autoridades, dejando formalmente inauguradas las modernas instalaciones de la alianza.