En marzo de este año está previsto el inicio de la instalación de 12.500 medidores de agua potable en seis parroquias rurales de Portoviejo como parte del Plan Triple AAA, un paso necesario para habilitar el servicio en viviendas donde ya se ejecutan las redes del proyecto.
Julio Bermúdez, director de la obra, explicó en Noticias Manavisión que cada familia deberá cumplir un trámite previo para su habilitación. El proceso comienza con la colocación de la guía o conexión en la casa, dentro de los polígonos intervenidos.
A partir de ahí, el usuario deberá acudir a Portoaguas para solicitar el medidor, registrarse como responsable y autorizar su habilitación. Solo después de completar este procedimiento se podrá dotar de agua potable de forma regular, dijo Bermúdez.
Parroquias priorizadas y cronograma inicial
La instalación de medidores se iniciará en las parroquias más cercanas a la planta potabilizadora Mancha Grande: San Plácido, Alhajuela y Chirijos. En San Plácido están previstas 1.150 conexiones; en Alhajuela, alrededor de 700; y en Chirijos, cerca de 300, cifras que podrían ampliarse según el crecimiento habitacional.
En San Plácido, aunque se han colocado 1.150 guías, se estima que entre 700 y 900 viviendas requerirán el equipo. Bermúdez explicó en la zona existen predios con conexión instalada pero sin viviendas construidas u ocupadas, por lo que los medidores no se colocarán hasta que el ciudadano interesado realice la solicitud formal.
Esta misma dinámica se aplicará en el resto de parroquias. Una vez habilitado el aparato, el usuario deberá asumir el pago mensual del consumo a Portoaguas.
Recalcó que en San Plácido, el avance de las conexiones supera el 95 % y se prevé culminar el porcentaje restante este mes.
El funcionario municipal agregó que en la parroquia Crucita la obra ya fue concluida en su totalidad. En ese sector se colocaron más de 6.500 guías, incluso en terrenos que aún no cuentan con edificaciones, y se instalaron 1.927 medidores. Quienes deseen contar con el equipo deberán realizar la solicitud correspondiente ante la empresa municipal.
Actualmente, Crucita se abastece de agua potable proveniente de la planta El Ceibal, que administra el cantón Manta. Sin embargo, con el avance del Plan Triple AAA se prevé que entre junio y, a más tardar, julio de este año, la parroquia reciba agua potable directamente del nuevo sistema, informó Bermúdez.
Planta Mancha Grande entra en fase de pruebas
Uno de los componentes centrales del Plan Triple AAA es la planta potabilizadora Mancha Grande, considerada el corazón técnico del proyecto. La infraestructura, que demandó una inversión de 17 millones de dólares, ya está terminada y ha entrado en una fase de pruebas que se extenderá por seis meses.
Durante tres meses, la empresa constructora se encarga de calibrar el sistema y definir las dosis exactas necesarias para potabilizar el agua. La planta dispone de un sistema automatizado que monitorea en tiempo real la calidad del recurso y detecta cuándo es necesario ajustar los insumos químicos.
Concluida esta fase, se abrirá un segundo periodo de pruebas, también de tres meses, enfocado en la capacitación de los operadores de Portoaguas, quienes asumirán de forma definitiva la operación de la planta una vez finalizado el acompañamiento técnico.
Cobertura rural y reducción de la brecha
El proyecto apunta a cerrar una brecha histórica entre la ciudad y el campo, dijo Bermúdez. Mientras en la zona urbana de Portoviejo la cobertura de agua potable supera el 95 %, en el área rural no alcanzaba el 20 %. Con la ejecución del Plan Triple AAA, se proyecta llegar a una cobertura de entre el 85 % y 86 %, y hasta el 90 % con proyectos complementarios en zonas dispersas.
San Plácido, Alhajuela y Chirijos serán las primeras parroquias en recibir agua potable de manera regular, seguidas progresivamente por otras comunidades conforme avancen las redes y la habilitación de medidores, según Bermúdez.
El acceso continuo al agua potable permitirá reducir enfermedades asociadas al consumo de agua no tratada y mejorar de forma directa la calidad de vida de miles de familias rurales, comentó en la entrevista televisiva.
Intervenciones complejas en Calderón
En la parroquia Calderón, la más extensa y poblada del sector rural, los trabajos avanzan con mayor complejidad. En sectores como la calle Andrés Cedeño se instalan de forma simultánea tres tuberías: una de hierro dúctil de 800 milímetros que transporta agua desde Mancha Grande, una red de aguas lluvias de 500 milímetros y un colector sanitario del mismo diámetro.
Para su colocación es necesario abrir zanjas de hasta dos metros de profundidad, lo que obliga a intervenir por completo la vía. Posteriormente se construirán los pozos de alcantarillado y las líneas de conexión domiciliaria, explicó Bermúdez.
Según la planificación, el sistema de agua potable en Calderón se concluirá en septiembre y el alcantarillado sanitario en octubre, plazos que responden a la magnitud del polígono intervenido.
En esta parroquia se prevé instalar más de 4.500 medidores, lo que permitirá una cobertura amplia una vez concluida la obra, señaló el director de la obra.
Bermúdez también destacó que la instalación de la tubería de hierro dúctil que conecta la planta potabilizadora Mancha Grande con San Plácido y Crucita registra un avance cercano al 99 %, tras la colocación de más de 50 kilómetros de infraestructura. Según el balance técnico, solo restan 135 metros correspondientes a tres pasos elevados ubicados en los puentes de San Plácido, Alhajuela y Mejía.
Con la red principal ya instalada, los trabajos se concentran ahora en la reposición de la carpeta asfáltica, con un espesor aproximado de cuatro pulgadas y dos metros de ancho. Las labores iniciaron en las cabeceras parroquiales de San Plácido y Alhajuela, y se extienden desde Mancha Grande hacia Pimpiguasí, en Calderón.
También avanza el tramo entre Mejía y Crucita, incluido el sector de Sosote. La planificación prevé concluir estas intervenciones en los próximos tres meses, dependiendo de las condiciones climáticas.
Avance global y plazos del proyecto
El Plan Triple AAA representa una inversión total de 137 millones de dólares, de los cuales 17 millones corresponden a la contraparte aportada por la Alcaldía de Portoviejo. El financiamiento se complementa con recursos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco Europeo de Inversiones (European Investment Bank).
A ello se suma el respaldo de España, a través de AECID y AECID Ecuador, mediante instrumentos como el Fondo para la Promoción del Desarrollo (FONPRODE) y el Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento (FCAS), además del Instrumento para Inversiones en América Latina y el Caribe (LACIF) de la Unión Europea, según información difundida en los canales oficiales del proyecto. El avance global se sitúa en el 68 %, con todos los contratos adjudicados y en plena ejecución.

