Aunque las aplicaciones de Uber, inDrive y Didi están disponibles en Portoviejo, su uso no muestra el mismo dinamismo que en los principales ciudades del país.
En ciudades como Quito o Guayaquil, se concentra una mayor demanda diaria de estas aplicaciones utilizadas para solicitar transporte privado. En la capital manabita, estas plataformas conviven con un sistema tradicional de taxis, que mantiene una presencia dominante en los desplazamientos urbanos cotidianos.
Tarifas, distancias y realidad local
En Portoviejo, las tarifas ofertadas a través de aplicaciones pueden iniciar desde USD 1,25 en trayectos cortos, especialmente dentro del casco urbano. Esta cifra se asemeja, e incluso en algunos casos se acerca, al valor de una carrera mínima en taxi convencional, lo que reduce la ventaja económica que las apps sí logran en ciudades más extensas.
A diferencia de urbes como Guayaquil, donde los recorridos largos justifican tarifas variables, en Portoviejo las distancias cortas, el menor tiempo de traslado y la disponibilidad inmediata de taxis influyen en la elección del usuario, según actores del transporte local.
La app de los taxistas y su alcance
Los taxistas de Portoviejo también desarrollaron una aplicación propia, como estrategia para competir en el entorno digital. Sin embargo, su nivel de uso ha sido limitado. Wilter Álava, miembro de la cooperativa Central, explicó que las solicitudes recibidas suelen provenir de sectores alejados, lo que desincentiva aceptar determinadas carreras.
Álava considera que existe un bajo nivel de conocimiento ciudadano sobre esta herramienta tecnológica y reconoce que la presencia de otras plataformas con mayor tiempo en el mercado influye en la dinámica competitiva. Además, plantea la necesidad de regulación frente al uso de vehículos particulares.
Para Paúl Cedeño, presidente de la asociación de taxis de Portoviejo, la aplicación local no ha alcanzado la aceptación esperada, aunque el gremio mantiene el interés en fortalecer su uso frente a la competencia existente. El dirigente reconoce que el escenario actual exige adaptación tecnológica progresiva.
Lenín Pincay, experto en sistemas, dijo que la cultura de cercanía y la confianza en el conductor conocido influyen en la preferencia por el transporte tradicional. En ciudades intermedias, señala, el usuario valora la inmediatez, el trato directo y el pago en efectivo, más que la intermediación digital.
Infraestructura digital y hábitos de pago
En este escenario, las plataformas de transporte continúan operando en la ciudad, pero su crecimiento está ligado a cambios culturales, educación digital y condiciones urbanas, más que a una competencia directa por tarifas.
Según información corporativa disponible y análisis de movilidad urbana en Ecuador, plataformas como Uber e inDrive concentran su mayor volumen de viajes y usuarios en Quito y Guayaquil, donde la densidad poblacional y la demanda diaria son más altas.
Las empresas no publican cifras oficiales de usuarios activos por ciudad, pero especialistas en transporte coinciden en que, en ciudades intermedias como Portoviejo, el uso de estas aplicaciones es menor y se focaliza en zonas urbanas específicas, sin alcanzar aún el nivel de dinamismo observado en los principales centros metropolitanos.
