El Mundial 2026 no solo despierta entusiasmo en Ecuador, sino también alertas sobre el impacto financiero que genera esta fiebre. La oferta comercial incluye viajes, televisores, camisetas oficiales y reuniones para ver los partidos. Muchas familias asumen compromisos económicos por encima de su capacidad real de pago. A febrero de 2026, la deuda de los hogares alcanzó los USD 23.944,2 millones, el nivel más alto desde que existe registro.
Además, el 31% de los ecuatorianos vive al día y apenas cubre sus gastos básicos. "El Mundial genera una combinación muy peligrosa para las finanzas personales: emoción, presión social y facilidades de crédito", señala César Coronel Garcés, abogado de Defensa Deudores Ecuador. "Cuando esos tres factores coinciden, muchas personas terminan gastando dinero que no tienen o comprometiendo ingresos futuros para satisfacer necesidades que en realidad no son prioritarias", agrega.
El verdadero costo de vivir el Mundial 2026
Los costos de acompañar a la selección en el Mundial 2026 son considerables. Los paquetes turísticos oscilan entre USD 16.612 y USD 21.198 por persona. Asistir a un solo partido puede costar de USD 3.000 a USD 5.000. Estas cifras no incluyen alimentación, transporte interno ni compras personales. Sin embargo, el riesgo financiero no solo amenaza a quienes viajan, porque los pequeños consumos repetitivos también afectan el presupuesto.
"Muchas personas creen que el problema está únicamente en los grandes gastos, cuando en realidad los pequeños consumos repetitivos suelen afectar más el presupuesto. Salidas frecuentes para ver los partidos, plataformas de streaming, camisetas, promociones, comidas y reuniones sociales pueden terminar representando una suma importante al final del torneo", explica Coronel.
El crédito fácil y la emoción del momento aceleran un sobreendeudamiento difícil de revertir.
Cuándo sí usar el crédito y cuándo no
Defensa Deudores Ecuador recomienda utilizar el crédito para adquirir bienes duraderos que mejoran la calidad de vida. Entre ellos figuran televisores de gama media‑alta, mobiliario ergonómico como sofás y centros de entretenimiento, y dispositivos de conectividad. Estos bienes, como routers que optimizan la señal, quedan como activos domésticos después del torneo y sirven para estudio o trabajo.
"Lo importante es que la compra responda a una necesidad real y no sea un capricho impulsado por la presión social de ‘tener la pantalla más grande del barrio’. Además, que el plazo del crédito no supere la vida útil esperada del producto", recalca Coronel. Por el contrario, no conviene endeudarse para entradas, vuelos y paquetes turísticos. Una vez que el Mundial 2026 termina, la deuda permanece y se paga durante años por algo que ya ocurrió.
Recomendaciones para un Mundial sin deudas
Defensa Deudores Ecuador sugiere definir un presupuesto específico para gastos relacionados con el Mundial 2026. También recomienda diferenciar entre necesidades y deseos, y evitar compras impulsivas motivadas por publicidad o promociones temporales.
Asimismo, conviene comparar precios, revisar tasas de interés y no utilizar préstamos rápidos para entretenimiento.
"El Mundial debe dejar recuerdos, no deudas. La mejor forma de disfrutar la participación de Ecuador es hacerlo con responsabilidad, sin comprometer la estabilidad financiera de la familia", concluye César Coronel.
