Los ahorristas ecuatorianos están recibiendo rendimientos más bajos por su dinero. En septiembre de 2025, el promedio fue de 5,53 % anual, según el Banco Central del Ecuador (BCE). Es la cifra marca un cambio en la política de captación del sistema financiero.
Los bancos, que en 2022 pagaron rendimientos promedio de entre 4% y 6% anual a los ahorristas, comenzaron a elevar las tasas y llegaron a un promedio récord de 8,5% anual en junio de 2024. Las cooperativas trataron de seguir el ritmo de alza, aunque les costó un poco más, porque enfrentaban alta cartera en mora. Sin embargo, desde julio de 2024 y hasta lo que va de 2025, los bancos y cooperativas comenzaron a reducir los rendimientos que pagan a sus clientes.
Páginas especializadas como la del Banco Pichincha, explican que la reducción de las tasas de interés que pagan bancos y cooperativas por depósitos y pólizas refleja un entorno de mayor liquidez, influido por el flujo de dólares, las remesas récord y la baja de la tasa referencial de la Reserva Federal (FED) en Estados Unidos. El resultado: menos incentivos para ahorrar y más dudas entre los pequeños inversionistas.
Causas de la caída del interés
Economistas coinciden en que la entrada de dólares al país y la baja de la tasa de la FED obligan a los bancos a reducir los rendimientos.
Sostienen que las entidades ya no necesitan captar depósitos con agresividad, porque la liquidez del sistema ha crecido por factores externos como las remesas y los ingresos corporativos.
Tasas actuales del sistema financiero
| Entidad o periodo | Tasa de interés promedio |
|---|---|
| Promedio nacional (septiembre 2025) | 5,53 % anual |
| Cooperativas de ahorro y crédito | 6,92 % anual |
| Bancos privados | 5,01 % anual |
| Promedio récord (2023–2024) | 8,5 % anual |
| Tasa referencial FED (septiembre 2025) | 4 % |
Qué significa para el ahorrista
El impacto directo está en los productos de ahorro tradicionales: cuentas, pólizas y depósitos a plazo.
Los rendimientos son menores, lo que reduce la ganancia del ahorro pasivo.
Las entidades financieras ajustan sus estrategias de captación ante la abundancia de liquidez.
Muchos ahorristas buscan opciones alternativas de inversión: fondos mutuos, cooperativas de nicho o bienes raíces.
Para los sectores más dependientes de los intereses, como jubilados o familias con ingresos fijos, la baja representa una pérdida de poder adquisitivo real frente a la inflación, explican analistas económicos.
Perspectivas a corto y mediano plazo
Los expertos prevén que la tasa promedio se mantendrá entre 4 % y 5 % anual hasta inicios de 2026, con pocas probabilidades de un repunte inmediato.
El BCE estima que la normalización de rendimientos responde a la recuperación del sistema tras años de competencia intensa por depósitos.
Esto obliga a los ahorristas a replantear su estrategia financiera: diversificar, comparar instituciones y analizar la rentabilidad real antes de decidir dónde colocar su dinero.
La caída de los intereses marca un nuevo ciclo para los ahorristas ecuatorianos. Lo que antes era una oportunidad de ingresos seguros se transforma ahora en un reto: hacer rentable el ahorro en un entorno de menor rendimiento.

