Cuba atraviesa una nueva fase de deterioro económico y energético tras la suspensión de vuelos internacionales, un apagón que dejó sin electricidad a más del 64 % del país y la depreciación del peso cubano hasta 500 por dólar en el mercado informal. Los hechos se producen en un contexto de restricciones en el suministro de combustible y tensiones con Estados Unidos.
Las aerolíneas rusas Rossiya y Nordwind anunciaron la suspensión temporal de sus operaciones hacia la isla debido a dificultades de abastecimiento de combustible. Ambas compañías indicaron que no retomarán los vuelos hasta que la situación cambie.
Previamente, cuatro aerolíneas canadienses comunicaron la cancelación de sus rutas luego de que las autoridades cubanas informaran que no podían garantizar el suministro de queroseno en los nueve aeropuertos internacionales del país.
Turismo en retroceso y medidas de ahorro
El impacto directo recae sobre el turismo, sector clave para la economía cubana por su aporte al producto interno bruto (PIB) y generación de divisas.
Durante el último año, Canadá aportó 754.000 visitantes y Rusia 131.000, representando casi la mitad del total de turistas internacionales que llegaron a la isla. La reducción de vuelos desde estos mercados afecta de forma significativa el flujo de viajeros.
El sector turístico ya había registrado en 2025 su desempeño más bajo desde 2002, excluyendo los años de pandemia. Ante este escenario, el Gobierno dispuso el cierre temporal de algunos hoteles y el traslado de turistas a otras instalaciones para optimizar recursos energéticos.
El peso cubano alcanza su mínimo histórico
En paralelo, el tipo de cambio en el mercado informal marcó un nuevo récord al situarse en 500 pesos cubanos por dólar estadounidense, según el indicador diario publicado por el medio independiente El Toque.
La depreciación se produce en un contexto de presión internacional. Estados Unidos suspendió el suministro de petróleo desde Venezuela tras los acontecimientos políticos del 3 de enero y advirtió sobre posibles sanciones comerciales a quienes provean crudo a Cuba.
Desde la reforma monetaria de 2021, conocida como Tarea de Ordenamiento, que estableció el cambio oficial en 24 pesos por dólar, la moneda nacional ha perdido valor de forma sostenida en el mercado paralelo.
El apagón más extenso del que se tiene registro
La crisis energética alcanzó un punto crítico cuando la isla sufrió el apagón más amplio registrado oficialmente. En el momento de mayor demanda eléctrica, más del 64 % del territorio quedó sin servicio de manera simultánea.
Las autoridades atribuyeron la situación a fallas en centrales termoeléctricas antiguas y a la falta de diésel y fueloil necesarios para alimentar motores de generación distribuidos en el país. Según el Gobierno, estas instalaciones llevan varias semanas inactivas por la escasez de combustible.
La producción nacional de crudo cubre aproximadamente un tercio de las necesidades energéticas, por lo que se activó un plan de contingencia para priorizar servicios esenciales.
Hospitales y transporte estatal operan con restricciones, la venta de gasolina está fuertemente racionada y la comercialización de diésel permanece suspendida. En el ámbito educativo, universidades adoptaron modalidades remotas o híbridas, mientras parte del sector laboral implementó teletrabajo o reducción de jornadas.
El conjunto de estas medidas evidencia la magnitud de la crisis económica y energética que atraviesa Cuba, con efectos directos en el turismo, la estabilidad monetaria y el suministro eléctrico.

