Gustavo Petro, presidente de Colombia, condicionó la venta de energía eléctrica a Ecuador a la eliminación inmediata de los aranceles que gravan las importaciones entre ambas naciones. Durante una cumbre ministerial celebrada en la ciudad fronteriza de Ipiales, Nariño, el mandatario colombiano cuestionó duramente la política comercial de su homólogo Daniel Noboa.
Petro señaló que las actuales barreras impositivas fomentan el control de grupos criminales en la zona limítrofe. La reunión del gabinete tuvo como eje central abordar la crisis económica en Ipiales generada por la actual "guerra de aranceles". Según Petro, la imposición de impuestos que alcanzan el 100 % no detiene el intercambio, sino que desplaza el comercio hacia la ilegalidad.
Gustavo Petro advirtió a Daniel Noboa
En este contexto, el mandatario advirtió que, si bien no impondrá aranceles recíprocos de la misma magnitud, sí existe la posibilidad de restringir el flujo energético hacia el país vecino. El jefe de Estado, quien se encuentra en la ciudad fronteriza desde el pasado domingo, difundió un video en su cuenta de la red social X donde se observa el respaldo ciudadano durante el paso de su caravana.
En su mensaje, Petro reforzó su postura frente a la disputa comercial con una advertencia directa: "Que a (Daniel) Noboa no se le ocurra meterse aquí porque responderemos como el jaguar; no es como esperarían, es como no lo esperarían". Esta declaración subraya la firmeza del Ejecutivo colombiano ante las medidas adoptadas por el gobierno ecuatoriano.
Libertad de Ecuador para conformar la Gran Colombia
Durante su intervención, el mandatario recordó pasajes históricos de la relación binacional, mencionando que ciudadanos colombianos y venezolanos contribuyeron a la libertad de Ecuador para conformar la Gran Colombia. "Nosotros queremos la Gran Colombia de nuevo sin restricción de flujos de ciudadanía y de flujo libre de capitales y mercancías, de riqueza", puntualizó, abogando por un modelo de integración económica regional.
La tensión entre ambos gobiernos se ha intensificado debido a las salvaguardias impuestas por Quito, las cuales han impactado negativamente en el dinamismo comercial de Nariño. Al condicionar la exportación de electricidad —un recurso vital para la estabilidad del sistema interconectado ecuatoriano—, Colombia busca presionar por una renegociación de los términos de intercambio.

