El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, confirmó este lunes que su administración trabaja junto al Gobierno de Perú y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en la construcción de un nuevo sistema de interconexión eléctrica binacional. El proyecto, que busca optimizar la compra y venta de energía en la región andina, responde a la necesidad de fortalecer la infraestructura energética frente a condiciones climáticas extremas y garantizar la estabilidad del suministro a mediano plazo mediante una red de mayor capacidad.
Desarrollo y estructura del proyecto
De acuerdo con las proyecciones oficiales presentadas por el Ejecutivo y la ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano, la obra requerirá una inversión aproximada de $250 millones. Se prevé que el sistema esté operativo a mediados de 2028, permitiendo un intercambio de hasta 500 megavatios (MW) entre ambas naciones. El objetivo central es dotar a Ecuador de una herramienta de gestión energética que facilite la adquisición de recursos en periodos de escasez y la exportación de excedentes cuando la generación interna lo permita.
Durante una entrevista radial, Daniel Noboa explicó que la problemática energética actual no se limita únicamente a la capacidad de generación, sino también a la vulnerabilidad de la infraestructura ante el aumento de las temperaturas. Noboa destacó que las condiciones extremas de calor afectan directamente el rendimiento de las subestaciones y los sistemas de distribución. "No es solo la generación, transmisión y distribución; hay mantenimientos que se necesitan y se están haciendo", precisó, aclarando que incluso con el apoyo de proveedores externos como Colombia, el calentamiento de las redes sigue siendo un desafío técnico crítico.
Optimización de la generación interna
Paralelamente al proyecto con Perú, el Gobierno realizó un balance de las acciones ejecutadas para repotenciar el parque energético nacional. El presidente Daniel Noboa resaltó la recuperación de la presa hidroeléctrica Daule Peripa, la cual, tras recibir mantenimiento preventivo, ha alcanzado su máxima capacidad. Actualmente, esta central aporta 200 MW al sistema nacional, una cifra significativamente superior a los 100 o 120 MW que generaba anteriormente.
Asimismo, se informó sobre la incorporación de nuevos flujos de energía provenientes de otros proyectos estratégicos. Toachi Pilatón ya suma 200 megavatios adicionales, mientras que la planta ATM ha iniciado sus fases de prueba, proyectando un aporte de entre 30 y 40 MW en el corto plazo. Respecto al estado de los embalses estratégicos del austro ecuatoriano, Daniel Noboa aseguró que las operaciones en Mazar, Paute y Molino se mantienen bajo normalidad y no presentan inconvenientes técnicos que pongan en riesgo la operatividad inmediata del complejo hidroeléctrico más importante del país.

