El gobierno de los Estados Unidos y la Fuerza Aérea (USAF) han iniciado formalmente la planificación para el destino final de uno de sus aviones presidenciales más emblemáticos, tras confirmarse el retiro definitivo de operaciones regulares de la aeronave Boeing 747-200B, conocida bajo el código militar SAM 29000.
El aparato, que operó bajo el indicativo de llamada "Air Force One" cuando el mandatario estadounidense se encontraba a bordo, será destinado de forma prioritaria a su conservación histórica en un complejo museístico nacional. El cese de sus funciones se dio tras completar su última misión oficial en junio de 2026.
La aeronave civil modificada para fines militares concluyó un ciclo ininterrumpido de 35 años de servicio logístico y estratégico a la Casa Blanca. Introducido originalmente en 1990 durante el mandato del expresidente George H. W. Bush, el fuselaje transportó a seis administraciones consecutivas en misiones de alta seguridad global.
Avión tendrá complejo proceso de desmilitarización
De acuerdo con las regulaciones de la Fuerza Aérea estadounidense y precedentes institucionales de la división de transporte ejecutivo, la aeronave será sometida a un proceso técnico de desmilitarización antes de su entrega definitiva a una entidad de exhibición pública. Múltiples instituciones culturales han manifestado interés formal por albergar el histórico aparato.
Entre las principales solicitudes validadas destaca la de la Biblioteca y Museo Presidencial de George H.W. Bush, ubicada en College Station, Texas, entidad que tramitó una petición formal de asignación permanente. Adicionalmente, el Museo Nacional de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos en Dayton, Ohio, figura en los planes logísticos como el destino técnico idóneo para salvaguardar el legado de la aviación gubernamental, dado que ya custodia aviones presidenciales de generaciones previas.
Un plan de modernización de la flota presidencial
El retiro de esta unidad responde al alto costo financiero y de mantenimiento que representa la cadena de suministro de los antiguos modelos Boeing 747-200. El fin de su vida operativa coincide con la introducción del nuevo avión interino denominado VC-25B "Bridge" (un Boeing 747-8i reacondicionado que perteneció a la familia real de Qatar), el cual entró en servicio técnico el pasado 1 de julio de 2026.
Esta plataforma de transición operará de manera conjunta con la segunda aeronave gemela de la antigua flota (SAM 28000) que aún se conserva activa. El plan de modernización de la flota presidencial estipula de forma oficial que los actuales componentes operativos sirvan de puente logístico hasta la entrega definitiva de dos nuevas aeronaves presidenciales permanentes, construidas de forma específica por la compañía Boeing, cuya entrega oficial e inducción a la flota está programada para el año 2028.
Mientras se concreta dicha transición, el SAM 29000 permanecerá bajo custodia técnica militar en hangares autorizados a la espera de su traslado final hacia su emplazamiento cultural definitivo.
