Un ambicioso proyecto de infraestructura ferroviaria está en marcha en Perú, el cual busca establecer la nueva marca de velocidad para el tren de alta velocidad en Sudamérica . La obra, que unirá Lima e Ica, recorrerá cerca de 300 kilómetros a lo largo de la costa central peruana, transformando radicalmente el sistema de transportes en el país y en la región. El proyecto requiere una inversión estimada de 6.500 millones de dólares y se apoya fuertemente en tecnología proveniente de China.
La nueva conexión ferroviaria está proyectada para alcanzar una velocidad máxima de 200 kilómetros por hora , una cifra que superará al actual referente regional, el tren que opera en Chile la ruta Santiago - Chillán, cuya velocidad máxima se encuentra en 160 km/h. Este avance no solo potenciará el desarrollo económico de Perú, sino que también aliviará la histórica carga de tráfico en la Panamericana Sur , al ser una alternativa rápida y masiva.
Se espera que, una vez operativo, el tren de alta velocidad logre transportar aproximadamente 45.000 pasajeros por día, un volumen de demanda que justifica la magnitud de la inversión y la necesidad de una infraestructura moderna. El tiempo de viaje entre Lima e Ica se reducirá drásticamente de las cuatro horas y media que toma un automóvil a tan solo dos horas y media.
El diseño del tren de alta velocidad contempla un componente esencial de sostenibilidad : estará impulsado al 100% por electricidad. Este enfoque busca promover un medio de servicio más rápido, seguro y amigable con el medio ambiente , una prioridad en la modernización de la movilidad en América del Sur y un cumplimiento de los estándares climáticos internacionales. El proyecto conectará la capital con importantes destinos y tendrá conexión directa con el Aeropuerto de Pisco.
La importancia global del proyecto se evidencia en la competencia por la tecnología. Si bien China se ha posicionado como un inversor y proveedor tecnológico clave, el proyecto recibió propuestas técnicas de un amplio espectro de naciones avanzadas.
Varios países quisieron invertir en Perú
Países como Alemania , Canadá, Corea del Sur, España, Francia, India, Japón y Reino Unido participaron en la fase de propuestas, demostrando el interés internacional en la modernización de la infraestructura peruana.
En cuanto al cronograma, el proyecto avanza con pasos firmes: se espera que el expediente técnico se complete en 2027, y la fase operativa y de servicio esté finalizada para el año 2032. El impulso de este tren de alta velocidad demuestra un cambio de paradigma en la planificación de infraestructura de la región.

