La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno de El Niño (Enfen) informó que Perú mantiene la alerta por El Niño Costero y advirtió que no se descarta que el evento alcance una magnitud extraordinaria hacia finales de 2026, con efectos que podrían prolongarse hasta abril de 2027. El organismo difundió esta evaluación en su más reciente informe sobre las condiciones oceánicas y climáticas del país.
De acuerdo con el reporte, el estado de alerta por El Niño Costero se mantiene debido a la probabilidad de que el fenómeno continúe con una magnitud fuerte, aunque existe la posibilidad de que evolucione a una intensidad extraordinaria en los últimos meses de 2026.
Asimismo, el Enfen señaló que el fenómeno de El Niño en el Pacífico ecuatorial central podría mantenerse activo hasta abril de 2027, alcanzando una magnitud muy fuerte durante noviembre y diciembre de 2026.
Pronóstico para el verano
El organismo indicó que durante el verano austral, comprendido entre diciembre de 2026 y marzo de 2027, el escenario más probable es que El Niño Costero alcance una magnitud fuerte, lo que podría incrementar los efectos sobre diversas regiones del litoral peruano.
El Niño Costero se caracteriza por el aumento anómalo de la temperatura superficial del mar frente a las costas de Perú y Ecuador, condición que favorece la ocurrencia de lluvias intensas, especialmente en las zonas costeras.
Por su parte, el fenómeno de El Niño se desarrolla en el Pacífico ecuatorial central, donde el calentamiento de las aguas genera alteraciones atmosféricas que pueden intensificar los efectos registrados en la costa occidental de Sudamérica.
Posibles efectos previstos
Según el Enfen, durante el período comprendido entre julio y septiembre de 2026, las temperaturas del aire en la costa peruana podrían mantenerse muy por encima de sus valores habituales, mientras que en la costa norte existe la probabilidad de que se registren lluvias entre normales y superiores al promedio, con episodios localizados.
El informe también indica que los ríos de la vertiente del Pacífico mantendrían, por el momento, caudales dentro de los rangos normales, aunque el organismo continuará realizando un monitoreo permanente de las condiciones oceánicas y atmosféricas.
Las autoridades peruanas mantienen la vigilancia sobre la evolución del fenómeno y actualizarán sus proyecciones conforme se disponga de nueva información científica.

