Las autoridades de siete países europeos, entre ellos España, desarticularon una presunta organización criminal dedicada a drogar, agredir sexualmente y grabar a sus parejas sin su consentimiento para distribuir o comercializar el material a través de internet. Como resultado de la operación, 57 personas fueron detenidas en Europa, de las cuales seis corresponden a España, según la información difundida por las autoridades.
La investigación se inició tras el impacto que generó el denominado caso Pelicot, que llevó a los cuerpos policiales a reforzar las pesquisas sobre posibles redes con un modus operandi similar.
Durante las pesquisas, los investigadores identificaron una comunidad en Telegram integrada por más de 150 usuarios, donde presuntamente se compartían instrucciones, experiencias y contenido relacionado con agresiones sexuales cometidas contra mujeres que se encontraban sedadas o inconscientes.
Chats revelan el funcionamiento de la red
De acuerdo con la investigación, los integrantes del grupo intercambiaban mensajes sobre la forma de administrar sustancias para incapacitar a las víctimas y evitar que detectaran lo ocurrido.
Asimismo, las conversaciones analizadas por los investigadores reflejan que algunos miembros presuntamente ofrecían retransmisiones en directo o grabaciones de las agresiones sexuales a cambio de dinero, utilizando plataformas digitales para contactar con compradores.
Las autoridades también señalaron que, en varios casos, las víctimas eran las propias parejas de los detenidos, quienes desconocían que estaban siendo grabadas o que el contenido era difundido sin su autorización.
Investigación internacional
El operativo fue coordinado entre distintos cuerpos policiales europeos como parte de una investigación transnacional orientada a combatir los delitos de violencia sexual, producción y distribución de material de explotación sexual y otros posibles ilícitos relacionados.
Las diligencias continúan para determinar el alcance de la organización, identificar a más presuntos implicados y localizar a posibles víctimas adicionales.
Las autoridades recordaron que este tipo de investigaciones requieren cooperación internacional debido al uso de plataformas digitales y redes de comunicación que operan en varios países, lo que permite coordinar acciones para combatir estructuras criminales dedicadas a este tipo de delitos.
