Una misión técnica del Banco Mundial efectuó una visita de inspección a la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales PTAR Los Merinos los días 1 y 2 de julio de 2026, con el propósito de constatar el desarrollo de una de las obras de saneamiento más relevantes que actualmente se construyen en el país. El proyecto es ejecutado por la Alcaldía de Guayaquil a través de la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guayaquil (EMAPAG EP).

Durante el recorrido, los especialistas del organismo internacional inspeccionaron los distintos frentes de construcción junto con funcionarios de la Dirección Ejecutora de Proyectos Multilaterales (DEPM), representantes de la compañía constructora, el equipo de fiscalización y la administración de la obra. Asimismo, analizaron el avance físico del proyecto, el cumplimiento del cronograma establecido y los procedimientos implementados para el seguimiento técnico.

Estas visitas forman parte del proceso de monitoreo que el Banco Mundial desarrolla en los programas que financia y acompaña técnicamente. El objetivo consiste en verificar que cada etapa se ejecute de acuerdo con los parámetros internacionales de calidad, sostenibilidad, transparencia y correcta administración de los recursos destinados a la infraestructura.

Como parte de la agenda, la delegación también sostuvo mesas de trabajo para evaluar el estado de los diferentes componentes del proyecto, revisar los próximos hitos constructivos e identificar aspectos que requieren atención durante las siguientes fases. Este acompañamiento permite mantener un control permanente sobre una obra considerada estratégica para el futuro del saneamiento de Guayaquil.

Supervisión técnica fortalece la ejecución del proyecto

La PTAR Los Merinos se consolida como una de las inversiones más significativas en infraestructura sanitaria desarrolladas en Ecuador en los últimos años. Una vez concluida, permitirá transformar el tratamiento de las aguas residuales del norte de Guayaquil mediante tecnología de última generación que reducirá considerablemente la contaminación descargada hacia los cuerpos hídricos.

Levantada sobre un predio cercano a las 50 hectáreas, la infraestructura incorpora modernos sistemas electromecánicos, redes de conducción, digestores anaeróbicos, estaciones de bombeo y edificaciones operativas diseñadas para garantizar un funcionamiento eficiente y continuo. El proyecto también contempla la construcción de vías internas, aceras, bordillos, redes eléctricas y otras obras complementarias.

En la etapa actual, las actividades se concentran en el montaje de tuberías principales, equipos electromecánicos y componentes eléctricos que harán posible el transporte y procesamiento de las aguas residuales provenientes del norte de la ciudad. Al mismo tiempo, avanzan los trabajos de urbanización y adecuación de las áreas auxiliares.

Entre los elementos que registran un importante progreso destacan los digestores anaeróbicos, donde se estabilizarán los lodos resultantes del tratamiento. Ese procedimiento permitirá generar biogás que posteriormente servirá para abastecer parcialmente la demanda energética de la planta, fortaleciendo la eficiencia operativa del complejo.

Beneficio ambiental para más de un millón de habitantes

Una vez que entre en operación, la PTAR Los Merinos podrá procesar las aguas residuales generadas por alrededor de 1,5 millones de habitantes de las parroquias Tarqui y Pascuales, sectores que concentran gran parte del crecimiento urbano de Guayaquil. Por su capacidad, será la planta de tratamiento de aguas residuales más grande del Ecuador.

De igual forma, la nueva infraestructura sustituirá gradualmente el sistema de lagunas de oxidación Samanes-Guayacanes y Sauces-Alborada, instalaciones que durante décadas atendieron parte del saneamiento del norte de la ciudad. Con ello, el tratamiento de las aguas residuales alcanzará estándares ambientales más modernos y eficientes.

Otro de los impactos esperados será la mejora de la calidad del agua que finalmente se descarga al río Daule. Como resultado, disminuirá la carga contaminante sobre este importante afluente y se favorecerá la recuperación paulatina de su ecosistema.

Asimismo, el sistema de tratamiento completamente cerrado contribuirá a minimizar la presencia de olores que durante años han afectado a varios sectores cercanos, generando mejores condiciones ambientales y sanitarias para miles de habitantes.

Financiamiento internacional y seguimiento permanente

La construcción de la PTAR Los Merinos integra el Programa de Gestión de Aguas Residuales de Guayaquil, iniciativa respaldada por el Banco Mundial mediante financiamiento internacional. En 2018, el organismo aprobó recursos adicionales por USD 233,6 millones para ampliar la cobertura de saneamiento de la ciudad y fortalecer la infraestructura sanitaria.

Desde la aprobación del crédito, el organismo multilateral mantiene un acompañamiento técnico continuo mediante inspecciones periódicas, asistencia especializada y evaluaciones del avance del proyecto. Estas acciones buscan garantizar el cumplimiento de los objetivos ambientales, sociales y financieros previstos desde la planificación inicial.

El proceso de supervisión también comprende la revisión de los planes de gestión ambiental, las medidas de seguridad ocupacional, la participación ciudadana y el cumplimiento de las normas internacionales aplicables a proyectos financiados por entidades multilaterales.

En ese contexto, la visita realizada durante los primeros días de julio permitió corroborar que la obra mantiene su ritmo de ejecución conforme a la programación prevista, gracias al trabajo coordinado entre EMAPAG EP, la DEPM, la empresa contratista y el equipo encargado de la fiscalización.

Una infraestructura estratégica para el futuro de Guayaquil

Para la administración municipal, la PTAR Los Merinos constituye una obra fundamental dentro del proceso de modernización del sistema de saneamiento de Guayaquil. Su construcción responde al crecimiento sostenido de la ciudad y permitirá atender de forma más eficiente la demanda futura de servicios básicos.

Además de optimizar el manejo de las aguas residuales, esta infraestructura fortalecerá la capacidad de adaptación de Guayaquil frente a los retos derivados del cambio climático, la expansión urbana y el aumento de la población. Por ello, el proyecto se perfila como un referente nacional en materia de infraestructura sanitaria.

Igualmente, la incorporación de sistemas automatizados, soluciones para el aprovechamiento energético y procesos tecnológicos de mayor eficiencia contribuirá a disminuir los costos de operación y mejorar el desempeño del sistema de saneamiento metropolitano.

Con esta nueva inspección técnica, el Banco Mundial y EMAPAG EP ratificaron el seguimiento permanente al desarrollo de la PTAR Los Merinos. Una vez concluida, la obra representará un hito para el saneamiento de Guayaquil, al fortalecer la protección de los recursos hídricos, mejorar la salud pública y beneficiar directamente a cerca de 1,5 millones de habitantes.