La Policía de Nueva York (NYPD) investiga si los dos apuñalamientos registrados este jueves en el sector de Upper West Side, cerca de Central Park, constituyen un delito de odio. Un hombre identificado por las autoridades como Raul Morales, de 51 años, fue detenido como presunto responsable de ambos ataques, en los que resultaron heridas dos personas que permanecen hospitalizadas y cuya vida no corre peligro.

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La jefa de la Policía de Nueva York, Jessica S. Tisch, informó que las víctimas son un hombre de origen asiático y un hombre judío, quienes fueron trasladados al Hospital Mount Sinai para recibir atención médica tras los ataques.

Según las primeras investigaciones, no existe un vínculo conocido entre el sospechoso y las víctimas, ni tampoco entre las dos personas agredidas, lo que forma parte de las líneas de investigación abiertas por las autoridades.

Investigan un posible delito de odio

De acuerdo con la información proporcionada por la Policía, testigos y las propias víctimas indicaron que el sospechoso gritó "Dios es grande" durante ambos ataques, circunstancia que ha llevado a los investigadores a analizar si los hechos estuvieron motivados por razones de odio.

No obstante, Jessica S. Tisch señaló que la investigación preliminar también apunta a que la salud mental del detenido pudo haber influido en los hechos, aunque aclaró que Raul Morales no registra antecedentes penales conocidos.

Las autoridades continúan recopilando pruebas, revisando testimonios y analizando la evidencia para determinar la motivación de los ataques y establecer los cargos que enfrentará el sospechoso.

Detención del sospechoso

Tras los apuñalamientos, agentes de la NYPD desplegaron un operativo que permitió localizar y detener al presunto agresor.

La jefa policial destacó la actuación de los uniformados durante la intervención y reconoció la colaboración de una persona que proporcionó información clave para ubicar el lugar donde el sospechoso se ocultaba.

Mientras avanza la investigación, la Policía mantiene abiertas todas las hipótesis sobre el caso, incluida la posibilidad de que los ataques sean procesados como un delito de odio, decisión que dependerá del análisis de las pruebas reunidas durante las diligencias.

Las autoridades no han informado hasta el momento sobre cargos formales ni sobre nuevas víctimas relacionadas con el incidente.