Las noticias falsas sobre el hallazgo de personas con vida en La Guaira, la zona más afectada por los devastadores terremotos ocurridos hace casi un mes en Venezuela, se expanden con velocidad, cuando muchos aún buscan entre los escombros a sus familiares.
Los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que remecieron a Venezuela han dejado hasta ahora casi 5.400 muertos, mientras que rescatistas, autoridades y vecinos siguen con la exhausta búsqueda de cuerpos.
El miércoles por la noche circuló en redes sociales información falsa de que tres personas habrían sido localizadas con vida en las ruinas de unas torres de departamentos de vivienda social conocidas como OPP 26 en La Guaira. Este tipo de rumores representaron un doble suplicio para los familiares de personas aún desaparecidas que se ilusionaron y corrieron hacia ese lugar.
Se desplomaron decenas de torres de vivienda
"No debería de ser que estén distorsionando esas informaciones, porque le dan esperanza a uno y uno sabe que son cosas imposibles", dice a AFP secándose las lágrimas, Naiti Sarria, que desde el día uno busca a su suegra Olga Hernández de 74 años.
Hernández vivía en una de las torres de 12 pisos que se desplomaron en este complejo habitacional en La Guaira, donde los bulos ubicaban el hallazgo de personas con vida.
"Para Dios no hay nada imposible", dice, pero "es malo jugar con los sentimientos de las personas que estamos aquí, ¿ves? y me da tristeza", concluye frente a una montaña de escombros y en medio del ruidoso movimiento de excavadoras, mientras unos rescatistas bajan cargando un cuerpo en una manta azul.
Excavadoras para remover los escombros en La Guaira
La dirección nacional de protección civil emitió un comunicado diciendo que "son falsos" los "presuntos rescates de sobrevivientes" en ese lugar. El Gobierno de Venezuela evita hablar de desaparecidos, pero la ONU estimó a dos días de los sismos que podrían llegar hasta 50.000. Otras estimaciones hablan de unos 10 mil.
Una de las últimas personas rescatadas con vida fue Hernán Gil, un vigilante de 43 años, quien fue extraído el 2 de julio de los escombros del edificio de siete pisos bajo el cual quedó atrapado el día de los terremotos, y tras un complejo operativo de 100 horas.

