El presidente de Chile, Gabriel Boric manifestó una condena enérgica ante la intervención militar de Estados Unidos ejecutada en el territorio de Venezuela. Según el mandatario esta acción sienta un precedente peligroso porque un estado extranjero pretende ejercer un control directo sobre una nación vecina. El líder chileno ofreció estas declaraciones desde el palacio La Moneda pocos minutos después del anuncio oficial realizado por Donald Trump. Por esta razón el gobierno de Chile sostiene que el respeto a la soberanía constituye una línea roja que nadie debe cruzar.
Defensa de la soberanía territorial
Boric afirmó que la soberanía no representa una simple formalidad sino la garantía esencial que protege a los países de voluntades externas. "El respeto a la soberanía y la integridad territorial de los Estados constituye una línea roja que no debe ser cruzada", sostuvo. El gobernante explicó que si hoy ocurre en Venezuela mañana cualquier otro país podría enfrentar una situación similar bajo la misma lógica. Así el mandatario enfatizó que estas acciones unilaterales por parte de Washington debilitan la democracia a una escala global actualmente.
El presidente criticó que las reglas internacionales sean reemplazadas por el uso de la fuerza como mecanismo para resolver los conflictos. "La soberanía es la garantía esencial que protege a los países de la arbitrariedad y de la ley del más fuerte", añadió. Por esta causa advirtió que normalizar este tipo de intervenciones erosiona el sistema multilateral y expone a las naciones con menos poder. Asimismo el líder chileno compareció junto a sus ministros para fijar una postura clara frente al anuncio de la administración de Trump.
Recursos estratégicos y riesgos regionales
La amenaza de un control externo sobre los recursos naturales como el petróleo constituye una grave violación a la seguridad regional. "La amenaza de control externo unilateral de sus recursos estratégicos constituye una grave violación al principio de integridad territorial", señaló el mandatario. Boric cuestionó que empresas estadounidenses exploten bienes estratégicos venezolanos mientras el gobierno de Trump dirige la transición política en ese país vecino. Para el jefe de Estado chileno esta medida pone en riesgo la estabilidad de todos los países que conforman la región latina.
Mientras tanto el gobierno de Chile inició un monitoreo estricto en sus fronteras ante posibles aumentos de los flujos migratorios actuales. El mandatario instruyó a sus equipos para vigilar el ingreso de ciudadanos venezolanos que huyan de la reciente operación militar en Caracas. "Estamos monitoreando las fronteras chilenas ante posibles aumentos de flujos migratorios desde Venezuela hacia Chile", confirmó Boric durante su mensaje público.
