El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, solicitó al Gobierno federal de Estados Unidos que ejecute la orden de detención emitida por la Corte Penal Internacional (CPI) contra el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu.
La petición se realizó mediante un video difundido en sus redes sociales de cara a la prevista asistencia del mandatario israelí a la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre. Aunque Mamdani fundamentó su pedido en las acusaciones de crímenes de guerra por la ofensiva en Gaza, reconoció que las autoridades municipales carecen de la potestad legal para efectuar el arresto por cuenta propia.
Evaluación jurídica y posición municipal
El pronunciamiento de Mamdani se produjo tras una revisión realizada por los servicios jurídicos del Ayuntamiento neoyorquino. Días antes, el alcalde de 34 años —primer musulmán en ocupar la alcaldía de la ciudad— había declarado a The New York Times que mantenía conversaciones activas con su equipo legal para analizar la viabilidad de que el Departamento de Policía de Nueva York ejecutara la detención.
En su declaración, Mamdani reiteró las acusaciones que sustentaron la decisión dictada por el tribunal internacional en noviembre de 2024 por presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad. Señaló al jefe de Gobierno israelí como responsable de la crisis humanitaria en la Franja de Gaza y Cisjordania, haciendo referencia al impacto en la población civil, el desabastecimiento de alimentos y los ataques a infraestructuras de salud.
La postura de la Casa Blanca y el marco internacional
La solicitud del alcalde choca de manera directa con la posición del Gobierno de Estados Unidos. El presidente Donald Trump rechazó rotundamente la posibilidad de cualquier medida judicial contra el mandatario israelí en territorio norteamericano.
A través de su red social Truth Social, Trump afirmó que el primer ministro israelí no será arrestado "bajo ningún concepto ni circunstancia" mientras permanezca en el país. El mandatario estadounidense defendió a Netanyahu calificándolo como un aliado estratégico frente a la República Islámica de Irán y declinó reconocer la jurisdicción de la CPI.
Cabe precisar que Estados Unidos no es Estado parte del Estatuto de Roma —tratado fundador de la CPI— ni reconoce la competencia de dicho tribunal para investigar a sus ciudadanos o a los de sus países aliados. Por este motivo, el Ejecutivo federal no considera vinculantes las órdenes emitidas por el organismo con sede en La Haya.
Reacciones diplomáticas y escenario en la ONU
Las declaraciones del alcalde neoyorquino generaron respuestas inmediatas por parte de la representación israelí. El primer ministro Benjamín Netanyahu desestimó las advertencias de Mamdani, acusando al alcalde de buscar desviar la atención de su gestión municipal y de alinearse con las posturas del grupo militante Hamás.
Por su parte, el embajador de Israel ante las Naciones Unidas, Danny Danon, confirmó que los planes de viaje de la delegación israelí se mantienen sin alteraciones. Mediante un comunicado oficial, Danon ratificó que Netanyahu asistirá a la Asamblea General de la ONU en septiembre para dirigirse a la comunidad internacional.
El choque de posturas entre el ayuntamiento neoyorquino, la Casa Blanca y el Gobierno israelí refleja la complejidad legal y diplomática que rodea la futura presencia de diplomáticos extranjeros en la sede de las Naciones Unidas, un territorio que, si bien se ubica en Nueva York, se rige por acuerdos especiales de sede con el Gobierno federal de Estados Unidos. (10).

