El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este domingo que la violencia política es un fenómeno que "siempre ha estado" latente en la historia del país. En una entrevista concedida a la cadena CBS, el mandatario sostuvo que, al revisar los últimos siglos, se observan constantes episodios de violencia y agresiones, por lo que manifestó no estar seguro de que la situación actual sea significativamente "mayor que antes". Sin embargo, aprovechó el espacio para advertir sobre el "discurso de odio de los demócratas", calificándolo como un factor "mucho más peligroso" para la estabilidad nacional en la coyuntura actual.
Estas declaraciones se producen en un contexto de alta tensión tras el atentado fallido ocurrido la noche anterior durante la Cena de Corresponsales en Washington. El incidente obligó a la evacuación inmediata del mandatario, la primera dama, Melania Trump, y el resto de su gabinete. El responsable del ataque ha sido identificado como Cole Allen, quien intentó irrumpir en el evento portando un arma de fuego.
El incidente en la Cena de Corresponsales
Ante las preguntas sobre el suceso, el jefe del Ejecutivo estadounidense aseguró que "no estaba preocupado" por el evento, argumentando que comprende los riesgos que conlleva la vida pública. El mandatario abogó por reprogramar la cena en un plazo de 30 días, insistiendo en que la medida debe contar con "aún más seguridad" y un perímetro de protección ampliado para evitar futuras interrupciones.
Trump calificó como "muy malo" que una sola persona, a quien tildó de "loco", tenga la capacidad de cancelar un evento de tal magnitud. Asimismo, el presidente matizó su postura sobre los medios de comunicación, reconociendo la existencia de periodistas "imparciales", aunque subrayó que, en su opinión, la mayoría de los profesionales en el sector poseen una inclinación hacia posturas "liberales".
Disputa mediática y desmentidos
La entrevista cobró mayor tensión cuando la periodista de CBS, Norah O'Donnell, procedió a leer fragmentos de una nota escrita por el atacante, Cole Allen, en la cual se proferían graves acusaciones personales contra el mandatario. Ante la lectura, Trump reaccionó con vehemencia, instando a la entrevistadora a "avergonzarse" por difundir tales afirmaciones. El presidente negó categóricamente las acusaciones de ser un "pedófilo, violador o traidor", calificando el texto del atacante como "basura" y "mentiras" de personas malintencionadas.
"Estaba esperando que leyerais eso porque sabía que lo haríais porque sois gente horrible", sentenció el mandatario, reafirmando que no ha cometido los actos señalados. Trump insistió en que ha sido "exonerado por completo" de las investigaciones que lo vinculan con dichos asuntos, atribuyendo la narrativa del atacante a un intento de difamación orquestado por sus opositores.
Estado de salud y seguridad
En el cierre de sus declaraciones, el líder estadounidense informó sobre la situación del policía herido durante el altercado. Según el presidente, el agente se encuentra recuperándose "al cien por cien" y destacó la actitud del funcionario, señalando que su traslado al hospital fue una decisión preventiva solicitada por terceros, ya que, a juicio del mandatario, el propio efectivo no consideraba necesaria la atención médica.
El Gobierno estadounidense mantiene bajo investigación los motivos detrás de la incursión de Cole Allen en Washington. Por su parte, la Casa Blanca ha señalado que fortalecerá las medidas de seguridad en todos los eventos públicos de alta concurrencia para evitar que situaciones similares comprometan la integridad de las autoridades y de los ciudadanos asistentes.
