El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump, fueron evacuados de emergencia este sábado durante la celebración de la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca. El incidente se registró en el Hotel Washington Hilton, luego de que un miembro del gabinete reportara el sonido de múltiples disparos en el vestíbulo de las instalaciones, lo que activó de inmediato los protocolos máximos de seguridad del Estado.

Agentes del Servicio Secreto irrumpieron en el salón principal y escoltaron rápidamente a Donald Trump desde su mesa para ponerlo a salvo. Según informaron testigos y periodistas de la agencia AFP presentes en el lugar, los asistentes al evento, vestidos con trajes de gala y smoking, se tiraron al suelo y se refugiaron bajo las mesas al escuchar los estallidos que interrumpieron abruptamente la tradicional ceremonia anual.

Intervención táctica y captura del sospechoso

Tras el inicio del altercado, diversos equipos tácticos con armas desenfundadas tomaron posición inmediata en el escenario donde Donald Trump había estado sentado instantes antes de ser extraído. La seguridad de todo el perímetro fue reforzada de manera drástica, con helicópteros sobrevolando el edificio y cientos de efectivos policiales rodeando el complejo hotelero para evitar cualquier posibilidad de fuga por parte de los agresores.

Las autoridades actuaron con rapidez para contener la amenaza directa en las instalaciones. Minutos después de la evacuación de Donald Trump, el Servicio Secreto emitió una confirmación oficial indicando que el presunto autor del tiroteo fue detenido, aunque no se revelaron inmediatamente los detalles sobre su identidad ni las motivaciones específicas detrás de lo que las primeras informaciones perfilan como un posible intento de atentado.

Primera asistencia tras años de boicot

El violento incidente truncó lo que marcaba un hito político en la actual administración, ya que era la primera vez que el republicano asistía como mandatario en funciones a este evento de gran relevancia en Washington. Durante su primer mandato (2017-2021) y también el año pasado, Trump había boicoteado la cita de manera pública, argumentando que la prensa estadounidense había sido "extraordinariamente dura" con su gestión.

En marzo, el mandatario anunció un cambio de postura tras aceptar la invitación de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA). Su asistencia coincidió con una modificación en el entretenimiento de la noche; este año el artista invitado era el mentalista Oz Pearlman, reemplazando al tradicional comediante que suele satirizar al presidente, una dinámica clásica de la gala que históricamente incomodaba a Trump.

Tradición periodística y antecedentes históricos

La Cena de Corresponsales se organiza cada último sábado de abril con el propósito de recaudar fondos y brindar por la Primera Enmienda de la Constitución, normativa que blinda la libertad de prensa. La gala suele reunir a más de 2.000 invitados de alto perfil, incluyendo al vicepresidente, miembros del Gobierno, representantes del Congreso y figuras clave del cuerpo diplomático internacional.

Esta tradición, que celebró su primera edición en 1921, ha contado con la presencia de casi todos los mandatarios desde Calvin Coolidge en 1924. A lo largo de las décadas, la cena solo ha sido interrumpida por crisis mayores, como la Segunda Guerra Mundial o la pandemia de covid-19. Curiosamente, en 1981, el expresidente Ronald Reagan no pudo asistir porque se encontraba recuperándose de un intento de asesinato, un oscuro paralelo histórico con la emergencia vivida la noche de este sábado en la capital estadounidense.