El nacimiento de Gael Jesús en medio de la emergencia provocada por el doble terremoto del 24 de junio se convirtió en una de las historias que ilustran el impacto humano del desastre que afectó al estado La Guaira, en la costa de Venezuela. Eliana García, una joven de 19 años y con 38 semanas de embarazo, dio a luz en un refugio improvisado luego de que las contracciones comenzaran mientras buscaba protección junto a su familia durante los sismos de magnitud 7,2 y 7,5.

La joven tenía programada una cesárea para la semana siguiente, ya que los médicos le habían advertido que no era recomendable un parto natural debido a que presentaba una pelvis estrecha. Sin embargo, la emergencia alteró completamente los planes médicos. Mientras decenas de personas abandonaban sus viviendas por temor al colapso de edificios y las constantes réplicas, García comenzó el trabajo de parto en un campo de béisbol utilizado como punto de resguardo.

Rodeada de familiares y otras personas que también escapaban de los derrumbes, la joven sintió que había roto fuente y comprendió que el nacimiento era inminente. Sin posibilidad de trasladarse de inmediato a un centro de salud, su familia improvisó un espacio para asistirla utilizando la única sábana que lograron rescatar durante la evacuación.

Un parto asistido en condiciones extremas

En la madrugada del 25 de junio, la cuñada de la joven, Julia Di Giuseppe, salió a recorrer las calles en busca de ayuda. La ciudad permanecía sumida en el caos, con brigadas de rescate trabajando entre edificios colapsados, ambulancias movilizando heridos y cientos de personas intentando localizar a familiares desaparecidos.

Tras varios intentos, Di Giuseppe encontró a una paramédica que buscaba a sus propios familiares entre las ruinas. La profesional aceptó asistir el parto pese a las limitaciones existentes. No disponía de agua, guantes ni equipos médicos, por lo que utilizó alcohol en gel para mantener las condiciones mínimas de higiene mientras otras personas iluminaban la escena con las linternas de sus teléfonos celulares.

Gael Jesús nació en medio de las réplicas del terremoto, rodeado por decenas de personas que, por algunos minutos, dejaron de lado la tragedia que vivían para colaborar con el nacimiento del bebé. Según el relato de los familiares, el recién nacido no lloró inmediatamente, generando momentos de incertidumbre hasta que reaccionó.

La falta de insumos médicos obligó a improvisar también el corte del cordón umbilical. Varias personas entregaron las ligas que llevaban en el cabello para sujetarlo en ambos extremos y, posteriormente, fue cortado con unas pequeñas tijeras de uñas desinfectadas con alcohol.

Traslado al hospital en medio de la emergencia

Después del parto, García perdió parcialmente el conocimiento debido al esfuerzo físico. Sus familiares la trasladaron primero en brazos, luego en una carreta motorizada y finalmente lograron que una ambulancia los llevara hasta un hospital público de la región.

El centro de salud atendía simultáneamente a numerosos heridos por los terremotos, lo que mantenía al personal médico bajo una fuerte presión. Tanto la madre como el recién nacido recibieron atención, aunque la familia señaló que el hospital enfrentaba limitaciones para disponer de algunos insumos, entre ellos vacunas para el bebé.

Una tragedia que golpeó a toda la familia

El nacimiento ocurrió mientras la familia enfrentaba pérdidas irreparables. Según relataron sus integrantes, dos sobrinas de 14 y 11 años murieron tras quedar atrapadas bajo los escombros del edificio donde residían. El padre logró identificarlas únicamente por una pulsera que llevaba una de ellas.

Además, la hermana de Eliana García y otro familiar permanecían desaparecidos al momento del testimonio, en medio de las labores de búsqueda desarrolladas por los organismos de emergencia.

Posteriormente, la familia fue trasladada a un colegio público habilitado como refugio temporal en La Guaira, considerada la región más afectada por el desastre.

Inicialmente, García esperaba tener una niña y ya había elegido un nombre. Sin embargo, al confirmarse que el bebé era un niño, decidió llamarlo Gael Jesús, un nombre inspirado en el deseo expresado anteriormente por su hermana desaparecida.

El caso refleja las dificultades que enfrentan miles de familias venezolanas tras el doble terremoto, una emergencia que, según cifras oficiales, deja más de 3.600 fallecidos, además de miles de personas desplazadas, viviendas destruidas y una amplia operación de búsqueda, rescate y asistencia humanitaria que continúa en las zonas afectadas.