En la parroquia Eloy Alfaro del cantón Manta, el barrio 2 de Agosto, ubicado en la parte alta, se ha convertido en uno de los sectores más afectados por la persistente falta de agua potable. Los moradores aseguran que llevan meses sin recibir el servicio por tubería, con la última vez que llegó agua de manera regular remontándose a noviembre de 2025 o antes, según testimonios recolectados en el lugar.

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Nora Figueroa, residente de la calle 316 y avenida 219, describe una situación crítica. "Las llaves permanecen abiertas sin que salga una gota, lo que nos obliga a familias enteras a depender de tanqueros privados que llegan casi a diario", sostuvo. Nora relató que compra semanalmente 11 tanques de agua para cubrir necesidades básicas, especialmente por tener un hijo con problemas oncológicos que requiere higiene constante. "He construido una cisterna prestando dinero, pero ni así se llena porque no llega agua", expresó, destacando que los tanqueros municipales llegan esporádicamente (como hace tres días), pero no entregan suficiente ni llegan a todos los hogares por limitaciones técnicas, como falta de bombas o mangueras largas.

Los tanqueros recorren la parroquia a diario

Otro habitante, Iván Álvarez, indicó que el problema data del año pasado y que invierte en un tanquero de 60 tanques por 55 dólares cada 22 días. "Es un gasto demasiado para nuestra economía", lamentó, añadiendo que los dirigentes del sector han conversado con autoridades, pero solo reciben promesas de "ya van a solucionar". Aida Mendoza, con 40 años viviendo en el barrio, confirmó que hubo un periodo en que sí llegaba agua, pero desde 2024 la escasez se agravó. "En la parte baja llega poquito, pero en la alta nada".

A pesar de la ausencia del servicio, las planillas siguen llegando y deben pagarse para evitar cortes. Figueroa, por ejemplo, mencionó haber recibido recientemente un recibo de 5 dólares, y otro de 20 dólares hace dos meses que obligó a pagar pese al corte. Los gastos adicionales por tanqueros privados oscilan entre 10 y 12 dólares semanales, o hasta 40 dólares mensuales, sumando un costo total que supera los 50 dólares al mes en algunos casos. "No es justo: pago mi planilla y también agua en tanqueros", reclamó.

Un problema que arrastran hace años

La parroquia Eloy Alfaro ha enfrentado problemas históricos de abastecimiento, agravados por fallas en plantas como Caza Lagarto (daños en bombas por turbiedad en marzo 2025, afectando al 90% del sector) y dependencias del acueducto La Esperanza, que ha sufrido roturas y paralizaciones. La Empresa Pública Aguas de Manta (EPAM) ha distribuido tanqueros en contingencias pasadas y avanza en proyectos de renovación de redes hidrosanitarias. En 2025 se culminó el 100% en parroquias como Tarqui, Los Esteros, Eloy Alfaro y San Mateo, con 135.6 km de nuevas tuberías de agua potable en 90 barrios intervenidos. Sin embargo, los moradores de zonas altas como 2 de Agosto reportan que las mejoras no han llegado efectivamente a sus hogares.

La intermitencia en la distribución de agua también afecta a los moradores de las Villas del Seguro. Roddy Barcia, habitante, indicó que antes el agua llegaba a diario, pero ahora solo llega una o dos veces por semana. En la parte alta del barrio San Pedro, ingresando por Picapiedra, el agua tampoco está llegando. Ocurre en las calles 204, 205 y 206. "El agua llega en la madrugada una vez a la semana", dijo Alby Moreira.

Contingencia es con Participación Ciudadana

Por su parte, Luis Gustavo García, quien asumió la gerencia de la EPAM en septiembre de 2025, explicó que la parroquia se abastece principalmente del sistema Caza Lagarto, ubicado en Santa Ana, que suministra agua cruda a la planta potabilizadora Colorado para su distribución.

García detalló que el agua proveniente de Caza Lagarto presenta altos niveles de arena y sedimentos, lo que la hace abrasiva. "Esto afecta directamente el funcionamiento de las bombas, reduciendo su eficiencia y causando daños frecuentes y mermando el bombeo", dijo. Añadió que en octubre de 2025, se realizó una repotenciación del sistema de bombeo, lo que permitió aumentar los caudales suficientes para bombear el agua desde la Planta Colorado y llegar a las zonas más altas de la parroquia Eloy Alfaro, incluyendo sectores como el barrio Jipijapa y barrios aledaños a la vía Interbarrial.

"La solución ha sido activar un plan contingente para mitigar la falta de agua. Las coordinaciones son constantes con Participación Ciudadana para gestionar la distribución", afirmó el funcionario.