El desbordamiento de la quebrada El Toro, ocurrido el martes 3 de marzo en la parroquia Leónidas Plaza, cantón Sucre (Manabí), afectó a más de 200 familias y reactivó el debate sobre la intervención del cauce, ya que técnicos municipales señalan que las restricciones ambientales han limitado los trabajos de limpieza en la zona de desembocadura hacia el estuario del río Carrizal.
Restricciones ambientales y gestión municipal
El técnico municipal de Gestión de Riesgos, Cristian Rodríguez, explicó que desde hace aproximadamente seis años el municipio ha gestionado permisos ante el Ministerio del Ambiente y Energía para intervenir en el tramo final de la quebrada, donde el canal desemboca en el estuario del río.
Según el funcionario, el área que requiere intervención corresponde a un tramo de aproximadamente 50 metros, ubicado en una zona de manglar, ecosistema que está protegido por normativa ambiental. Estas disposiciones impiden la tala o afectación de la vegetación sin autorización previa.
Rodríguez indicó que actualmente es necesario realizar trabajos de limpieza en este punto de la quebrada El Toro para evitar que la acumulación de sedimentos, palizada y otros materiales genere nuevos desbordamientos. Sin embargo, reiteró que cualquier intervención en esa zona requiere autorización ambiental.
Trabajos de limpieza realizados en 2025
El técnico municipal informó que durante el año pasado se realizaron trabajos de limpieza en el cauce de la quebrada, aunque estos se ejecutaron únicamente aguas arriba y no en el tramo del manglar.
De acuerdo con Rodríguez, las labores incluyeron la remoción de material acumulado y la limpieza de aproximadamente 200 metros del canal en la parte superior de la quebrada. No obstante, los trabajos no pudieron completarse en el área final debido a la falta de autorización para intervenir en el ecosistema de manglar.
"En la desembocadura está el manglar. Si el Ministerio del Ambiente nos autoriza abrir una trocha para poder llegar hasta el estuario, podríamos realizar la limpieza completa", explicó el funcionario.
"Si el Ministerio del Ambiente nos autoriza abrir una trocha para poder llegar hasta el estuario, podríamos realizar la limpieza completa".
Cristian Rodríguez, técnico de Gestión de Riesgo del municipio de Sucre.
Según datos del municipio, actualmente la palizada y acumulación de material se extiende hasta unos 50 metros antes del manglar, lo que limita el flujo normal del agua hacia el estuario del río.
Sectores afectados por la emergencia
Uno de los sectores impactados por el desbordamiento fue la ciudadela Acuarela 1, ubicada en Leónidas Plaza. En este sector, varias viviendas resultaron afectadas tras el incremento del caudal de la quebrada.
El dirigente comunitario Fernando Endara señaló que los trabajos de limpieza realizados el año anterior quedaron pendientes en el tramo cercano al manglar debido a las restricciones ambientales.
Según el dirigente, la normativa de protección del manglar impidió continuar con la intervención en ese punto del canal.
Endara también indicó que tras la emergencia autoridades provinciales y municipales visitaron el sector para evaluar la situación. De acuerdo con el dirigente, durante el recorrido se anunció la intención de retomar los trabajos para liberar el cauce.
"El alcalde manifestó que van a trabajar para liberar el cauce y permitir que el agua fluya", relató el representante comunitario.
Posición del Ministerio del Ambiente
Por su parte, Miguel Ángel Peña, director zonal 4 del Ministerio del Ambiente, señaló que la institución no ha recibido una solicitud formal reciente para intervenir en ese tramo específico de la quebrada.
El funcionario explicó que, tras la emergencia registrada en Leónidas Plaza, recibió una llamada de la gobernadora de Manabí, Aurora Valle, quien informó sobre la situación.
Según Peña, durante la conversación solicitó que se envíe la ubicación del sitio afectado para que un técnico del ministerio pueda evaluar la zona y orientar las acciones que permitan la evacuación del agua.
El director zonal indicó que, en situaciones de emergencia, las instituciones suelen conformar mesas técnicas para coordinar acciones entre las entidades responsables y definir medidas inmediatas mientras se tramitan los permisos correspondientes.
Asimismo, señaló que en estos casos se pueden establecer compromisos institucionales para avanzar en soluciones temporales mientras se completa el proceso administrativo requerido por la normativa ambiental.
Contexto del invierno en Manabí
El desbordamiento de la quebrada El Toro ocurre en el contexto de la temporada invernal, período en el que se incrementan las precipitaciones en varias provincias de la región Costa.
Las lluvias pueden provocar la acumulación de sedimentos y material vegetal en los cauces naturales, lo que reduce la capacidad de evacuación del agua y aumenta el riesgo de inundaciones.
Autoridades locales y comunitarias han señalado la necesidad de coordinar acciones entre el municipio y las entidades ambientales para intervenir en el canal y prevenir nuevos desbordamientos durante el invierno.
La emergencia en esta parroquia afectó a las ciudadelas Acuarela 1, y 2. Unas 60 familias perdieron todos sus enseres, según el informe municipal. Al momento, maquinaria del municipio y de la prefectura trabajan en la limpieza de la quebrada, que quedó llena de palizada.

