Mónica Luzárraga aseguró que su precandidatura por la alianza "Despierta" nace de la transparencia y de un acuerdo real entre bases ciudadanas, libre de imposiciones de dirigentes nacionales. La postulante enfatiza que no permitirá que se administre su voz ni que se condicionen los recursos de Guayaquil, asegurando que su proyecto busca desterrar el miedo de las calles y devolverle la dignidad a una urbe que hoy se siente abandonada.
- Su precandidatura por la alianza "Despierta" sorprendió y generó fuertes reacciones. ¿Cómo vive este momento político?
Hay una situación particular alrededor de la frontalidad y, sobre todo, de lo que representa para mí la transparencia. Mientras hay quienes han aprendido, dentro de la política, a medir y cuidar lo que dicen para no ser políticamente incorrectos, yo hago mea culpa porque siempre respondo con la verdad. No intento ocultar absolutamente nada.
Sinceramente no comprendo cuál fue el ataque o la reacción desmedida frente a una candidatura o un nombre que, según muchas personas, es intrascendente o irrelevante en el escenario político de Guayaquil.
Quiero dejar claro que Mónica Luzárraga jamás dijo que iba a ser candidata de un partido. Desde el inicio siempre se habló de una candidatura nacida de una coalición amplia, que hoy reúne a tres organizaciones políticas y que mañana podrían ser cuatro o cinco.
No hay un dirigente nacional de ningún partido que tome decisiones dentro de la construcción de mi campaña ni de la visión que tengo para Guayaquil. Las decisiones las hemos tomado como organizaciones de base, pensando primero en Guayaquil y construyendo un verdadero frente ciudadano.
- Desde algunos sectores se ha dicho que la ruptura respondió a una disputa por espacios políticos. ¿Qué responde?
Se ha intentado posicionar la idea de que esto fue una pelea por un cargo o una ambición personal, y quienes cuentan esa historia están mintiendo abiertamente. Si el problema hubiera sido un cargo, probablemente hoy no estaríamos aquí.
El verdadero debate fue si la unidad significaba construir un proyecto entre iguales o que una organización decidiera y las demás simplemente se sometieran.
Siempre me van a encontrar del lado de mi palabra, de mi coherencia y de quienes construyeron conmigo la mesa de la unidad desde el inicio. No fue Mónica Luzárraga, ni Pachakutik, ni Unidad Popular quienes se levantaron de esa mesa.
He pedido públicamente que se rectifiquen afirmaciones que no corresponden a la realidad, porque considero que una disputa democrática debe desarrollarse con responsabilidad y respeto hacia la ciudadanía. Mientras tanto, los guayaquileños están preocupados por salir de sus casas sin saber si regresarán con seguridad. Ese debe ser el verdadero debate.
- ¿Le afectaron los cuestionamientos realizados por el expresidente Rafael Correa y otros dirigentes de la Revolución Ciudadana?
Desde el día en que decidí entrar en la política me advirtieron que recibiría muchas decepciones. He tratado de enfocarme en lo que realmente vale la pena. En mi nunca van a encontrar incoherencias. Continuaré reconociendo aquello que considero correcto y seguiré señalando lo que creo que estuvo mal.
A mí no me definen los nombres ni los cargos; me define la convicción de defender aquello que considero correcto. Siempre he dicho públicamente que quien me enseñó la vocación del servicio público fue la entonces Alianza PAIS y el gobierno de Rafael Correa, y jamás voy a desdecirme de eso por más ataques o agravios que existan.
No me afecta ni me amilana. Si mi precandidatura es tan irrelevante como algunos sostienen, no se entiende la necesidad de coordinar tantos ataques contra alguien de la misma tendencia política. Siempre hablaré de aquello que considero justo, independientemente de las descalificaciones.
- Durante la presentación de su precandidatura afirmó que "Guayaquil no cae, Guayaquil despierta". ¿Qué significa ese mensaje?
Solo quienes vivimos en Guayaquil sabemos lo que significa caminar hoy por esta ciudad. Las normas electorales me obligan a guardar reserva sobre aspectos específicos del plan de gobierno, pero sí puedo decir que hoy la libertad es prácticamente un privilegio reservado para muy pocos. Las familias viven entre el miedo.
Además, por el abandono del Gobierno Central, Guayaquil ha dejado de ser un referente de oportunidades, desarrollo y emprendimiento para muchos sectores. Hoy se disputa mucho más que una elección. Los grandes desafíos de Guayaquil no se resolverán profundizando divisiones entre ciudadanos.
Mi visión es construir acuerdos entre quienes compartimos el objetivo de mejorar la vida de las personas, devolverles dignidad y generar oportunidades para jóvenes, mujeres, emprendedores y todos quienes desean salir adelante con esfuerzo.Hoy muchos guayaquileños han perdido la tranquilidad, la esperanza y el orgullo de vivir en su ciudad.
- ¿Qué plantea respecto a la administración municipal y la continuidad de proyectos?
No creemos en la persecución ni en llegar para sacar a todos, creemos en una administración responsable. Aquello que deba mejorarse tendrá que mejorarse, pero lo que esté funcionando correctamente debe continuar. Incluso existen proyectos impulsados durante la administración de Aquiles Álvarez que considero deben mantenerse.
No se trata de barrer con todo lo realizado. Ningún gobierno local se construye completamente en cuatro años.Si contamos con el respaldo ciudadano, continuaremos aquello que deba continuar y mejoraremos todo lo que sea necesario.Todo proyecto es perfectible.Tengo quince años de experiencia en el servicio público y conozco las consecuencias de desmantelar instituciones por razones políticas.
- Si llega a la Alcaldía, ¿estaría dispuesta a trabajar con el presidente Daniel Noboa?
Las rentas que corresponden a Guayaquil pertenecen a los guayaquileños y no deberían depender de simpatías o diferencias políticas con el Gobierno Nacional.Lo que exigimos es madurez institucional. No vamos a permitir que los recursos de Guayaquil sean condicionados bajo la lógica de acuerdos políticos o intereses ajenos a la ciudad.
Guayaquil no se administra desde el despacho presidencial.Si es necesario defender los recursos que pertenecen a la ciudad, el pueblo guayaquileño deberá hacerlo con dignidad. Al mismo tiempo, trabajaremos para fortalecer la recaudación propia del Municipio.
- ¿Tenía su equipo o su cuadro de candidatos a concejales listos también cuando era precandidata por el Partido Socialista Ecuatoriano?
Por supuesto. De hecho, una de las grandes anécdotas alrededor del proceso de unidad es que los tres partidos que inicialmente estaban sentados en la mesa de la unidad (Partido Socialista, Unidad Popular y Pachakutik), cada uno llevó a cabo sus primarias de manera independiente.
Y es anecdótico, te digo, porque cuando se tenía que conformar la lista general, cada uno de estos partidos lideraba uno de los distritos y, además, los lideraban con dirigentes, militantes, con actores sociales que han venido trabajando articuladamente en cada uno de los sectores.
Y ahí, por ejemplo, nosotros hemos aportado con muy poco en realidad, porque creemos realmente en el fortalecimiento de esas bases sociales y el reconocimiento a esos líderes.
- ¿Hay posibilidad de que en estos días se sume otro partido a esta alianza o van con los que ya están?
Seguimos discutiendo, seguimos incluso esbozando el documento formal de la alianza y, hasta que eso no exista formalmente ingresado al Consejo Nacional Electoral, pues no podríamos definir o determinar quiénes sí y quiénes no conforman esta alianza. Dejando establecido, además, que por regla quienes firman la alianza no son los candidatos, son los directores nacionales o sus delegados, de acuerdo al sistema de partidos.
- El tema de la Prefectura del Guayas ¿Quién será el candidato o candidata de la alianza de Unidad Popular y todas las organizaciones que están en torno a su precandidatura?
De las tres propuestas que existen en la actualidad y que nacen de cada uno de estos partidos, entiendo que se están todavía llevando y librando consensos alrededor de quién representa mejor ese nombre. Porque, además, recordemos que en el caso de prefecto y viceprefecto (o alternadamente), hay que establecer quién es el nombre con el que se encabeza, si se encabeza con prefecto o con prefecta.
Y esas definiciones las están tomando alrededor de los planes y visiones que tiene cada uno de estos movimientos con respecto a la administración de la provincia.
- ¿Cuál es su mensaje final para los guayaquileños?
Para mí, en este momento, yo invito a un compromiso por la seguridad, por el desarrollo y por la dignidad; que el ciudadano y la ciudadana tengan la libertad de elegir, sin ningún tipo de temor, quién representa adecuadamente la visión que hoy quieren tener para la ciudad de Guayaquil. Que se respeten los valores democráticos, no caigamos en la provocación y, sobre todo, que volvamos a vernos como hermanos, recordando que lo único que está en juego es el destino de nuestra ciudad. Muchísimas gracias.