El Gobierno ecuatoriano puso en marcha el Plan Nacional de Seguridad Integral, una política pública que regirá hasta 2029. La estrategia busca articular a todas las instituciones del Estado bajo objetivos comunes para enfrentar las amenazas a la seguridad ciudadana.

El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, explicó en una entrevista en Teleamazonas que la principal diferencia con planes anteriores es la integración interinstitucional y la definición de responsabilidades compartidas.

Diferencias con estrategias previas

El plan fue emitido mediante decreto ejecutivo y tiene como eje central la integración de la inteligencia estatal. Prioriza la interoperabilidad entre sistemas de las instituciones para compartir información, anticipar riesgos y mejorar la respuesta operativa.

Entre sus objetivos del Plan Nacional de Seguridad Integral destacan debilitar las estructuras criminales, recuperar el control territorial del Estado, potenciar la inteligencia y consolidar la cooperación internacional.

Tecnología e interoperabilidad como ejes centrales

La estrategia del Plan Nacional de Seguridad Integral contempla el uso de nuevas capacidades tecnológicas, como drones, vehículos aéreos no tripulados (UAV), radares y cámaras electroópticas. También incluye el fortalecimiento del control fronterizo y acciones para afectar las economías de las organizaciones criminales.

Cada institución contará con estrategias e indicadores específicos para medir el cumplimiento de metas. Aunque el Ministerio de Defensa lideró la elaboración del Plan Nacional de Seguridad Integral, la ejecución involucrará a los ministerios del Interior y de Relaciones Exteriores, y a la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos.

Debilitamiento de las finanzas criminales

Uno de los principales objetivos es golpear económicamente a las organizaciones criminales, ya que su capacidad financiera les permite adquirir armamento y generar violencia.

En ese marco, las Fuerzas Armadas destruyeron recientemente nueve hectáreas de cultivos de hoja de coca y un laboratorio de procesamiento en la frontera norte.Las operaciones incluyen capturas de cabecillas, decomisos de droga y destrucción de pistas clandestinas.

Cooperación internacional y control marítimo

El Gobierno buscará concretar una reunión bilateral de seguridad con el nuevo Gobierno de Colombia para fortalecer operaciones conjuntas de inteligencia y control fronterizo. Además, se ampliará la coordinación con Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico.

Durante este año se incautaron alrededor de tres toneladas de droga en alta mar, lo que representaría un golpe cercano a los USD 100 millones para las organizaciones criminales.

Supervisión y objetivos a largo plazo

Loffredo indicó que la supervisión del plan recaerá en las instituciones mencionadas, que verificarán la implementación de las acciones por parte del resto del Estado. El propósito es dotar al país de una capacidad permanente para anticiparse a las amenazas.

La integración de inteligencia, coordinación interinstitucional y nuevas tecnologías constituyen los pilares de la estrategia orientada a recuperar el control territorial y reducir la capacidad operativa del crimen organizado.