Los corredores navideños, habilitados desde el 6 de diciembre de 2025 en Guayaquil, registran un balance económico alentador en sus primeros diez días.Comerciantes promedian ventas cercanas a los USD 120 diarios por puesto.

Google PreferredCanal de WhatsApp

Según el municipio esta cifra promete crecer significativamente conforme avanzan las fechas clave del 24 y 31 de diciembre, cuando las familias intensifican sus compras navideñas.

El Municipio de Guayaquil, bajo la administración del alcalde Aquiles Alvarez, organiza estos espacios por tercer año consecutivo. La iniciativa beneficia directamente a cerca de 1.200 comerciantes autónomos, muchos de ellos no regularizados previamente.

Alta concurrencia en sectores estratégicos

Miles de personas recorren los corredores durante los fines de semana. Los puntos autorizados concentran la mayor actividad comercial de la temporada en el centro y suburbio de la ciudad.

Los corredores Navideños operan en calles específicas. Febres Cordero abarca desde Eloy Alfaro hasta Cacique Álvarez, mientras Capitán Nájera cubre desde Chile hasta Cacique Álvarez. Además, el sector de la 29 y Letamendi, cerca de la unidad educativa Sagrado Corazón, atrae compradores del suburbio.

Estos espacios funcionan de 08:30 a 18:30 con resguardo policial permanente. La medida garantiza seguridad y orden, elementos que destacan tanto vendedores como clientes.

Testimonios durante las compras en los Corredores Navideños

Blanca Carrera vende ropa infantil en la intersección de Capitán Nájera y Chimborazo. Ella participa en los corredores desde hace tres años y resalta el cambio positivo, y el movimiento de usuarios en la zona.

“Gracias al señor Alcalde que nos dejan trabajar en un ambiente digno y seguro. Con otras alcaldías no teníamos eso, ni un diálogo, pero gracias a Dios él nos atiende, nos ayuda y tenemos un lugar seguro para trabajar”, expresa Carrera con entusiasmo.

La comerciante identifica la demanda actual. Juguetería, ropa para niños y calzado lideran las ventas hasta el 24 de diciembre. Posteriormente, la ropa para adultos gana protagonismo.

Precios accesibles atraen a familias

Los precios competitivos explican la preferencia por estos corredores. Juguetes básicos arrancan en USD 2, mientras patines, patinetas, balones o pistas cuestan entre USD 10 y USD 15.

Vestimenta para niños y adultos oscila entre USD 5 y USD 15. El calzado ofrece opciones desde USD 8 hasta USD 12, con promociones frecuentes como “3 por USD 10” o pijamas a USD 12.

David Farías Roca representa a los compradores habituales. Él acude cada año y valora la relación calidad-precio. “Llevo tres años comprando por este lado, económicamente mejor y de calidad. Estoy llevando zapatos y pantalones, me faltan camisas. Los recomiendo porque conviene más que en otros lados”, afirma.

Antecedentes e impacto económico histórico

La iniciativa surgió como respuesta al comercio informal desordenado. Anteriormente, vendedores enfrentaban restricciones y falta de espacios seguros durante la actividad comercial de diciembre.

El alcalde Aquiles Álvarez impulsó los corredores en 2023 por primera vez. Desde entonces, el programa crece y genera millones en movimiento económico. En años previos, reportes municipales indican ventas totales superiores a USD 2 millones.

Este 2025, el Concejo Municipal aprobó la activación temprana. La medida incluye también corredores de monigotes desde el 8 de diciembre, con cerca de 800 emprendedores adicionales en sectores como 6 de Marzo y Florida Norte.

Proyecciones y beneficios sociales

Expertos anticipan un pico durante la segunda quincena de diciembre. La Cámara de Comercio de Guayaquil estima que las ventas navideñas nacionales alcancen los USD 33.000 millones, con el comercio popular contribuyendo significativamente.

Los corredores priorizan grupos vulnerables. Más del 50% de participantes incluyen madres solteras, adultos mayores y personas con discapacidad, fomentando inclusión económica.

Familias enteras eligen estos espacios por accesibilidad y variedad. Compradores llegan no solo de Guayaquil, sino de cantones vecinos, impulsando un efecto multiplicador en la economía local.

Agentes metropolitanos y policiales custodian permanentemente los corredores. Esta presencia disuade incidentes y genera confianza entre vendedores y visitantes.

El Municipio invierte en limpieza diaria y señalización. Estas acciones contrastan con épocas pasadas, cuando el caos vial y la informalidad descontrolada afectaban la temporada.