La corvina a la plancha con mantequilla de ajo y hierbas es una alternativa nutricional que surge para resolver el miedo casero a que el pescado se desarme o quede seco.

Además, esta receta aprovecha la alta abundancia y frescura de este recurso marino en la costa ecuatoriana durante la temporada actual.

Primeros pasos con tu corvina 

Para ejecutar la receta de manera óptima, el primer paso consiste en obtener filetes de corvina frescos de 200 gramos que conserven su piel limpia y sin escamas.

Como primer paso hay que secar la superficie del pescado con papel absorbente para retirar el exceso de humedad, un factor crítico que impide el dorado correcto.

Posteriormente, se debe sazonar la carne de forma homogénea esparciendo una pizca de sal refinada y pimienta negra molida por ambos lados, reservando las piezas a temperatura ambiente durante cinco minutos antes de iniciar el fuego.

El proceso técnico requiere colocar una sartén amplia a fuego medio-alto con una cucharada de aceite vegetal neutro distribuyendo el líquido por toda la superficie.

Cuando el utensilio alcance la temperatura adecuada, se introducen los filetes con la piel hacia abajo; este orden es indispensable para la firmeza de la pieza.

El tiempo estimado de sellado para este primer lado oscila entre tres y cuatro minutos, periodo en el cual la piel adquiere un color dorado uniforme.

El toque de sabor con la emulsión final

Una vez transcurrido este lapso, se da la vuelta a cada filete con una espátula plana reduciendo inmediatamente la intensidad del calor a fuego bajo.

En este instante se incorporan a la sartén 30 gramos de mantequilla sin sal, dos dientes de ajo finamente picados y una cucharadita de hierbas frescas picadas, prioritariamente tomillo y perejil.

Los componentes grasos y aromáticos comenzarán a fundirse de manera inmediata sobre el metal caliente creando una base líquida espumosa.

El paso de cierre consiste en inclinar ligeramente la sartén y, con ayuda de una cuchara de cocina, recolectar la mantequilla derretida bañando la parte superior de la corvina durante dos minutos.

Este método de bañado distribuye los jugos de manera uniforme asegurando que el interior del pescado finalice su cocción sin resecarse.

Al concluir el tiempo establecido, se retiran las porciones del fuego sirviéndolas de inmediato para aprovechar las cualidades de la salsa emulsionada.