Gisselle Rosales se prepara para entregar la corona de Miss Ecuador 2025 el próximo 29 de agosto, tras un año que marcó su vida en el plano personal y profesional.

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En diálogo con diario Expreso, la reina de belleza hizo un balance de las experiencias que definieron su gestión. Además, adelantó un mensaje para quien la sucederá en el título.

Balance de un año de crecimiento

La joven de 22 años combinó sus responsabilidades académicas con los compromisos propios del certamen durante todo el reinado. En ese sentido, culminó la carrera de Educación Inicial y actualmente cursa una maestría online, según relató. "Ha sido un año muy retador, en lo personal y en lo profesional. Ya me gradué de la carrera de Educación Inicial y actualmente curso una maestría online. Aprendí a tener paciencia, a adaptarme, a organizarme, a innovar y a resolver las cosas sobre la marcha", dijo.

Asimismo, destacó que el proceso le exigió organización y capacidad de respuesta ante los imprevistos propios de la agenda oficial.

Gisselle Rosales y los momentos difíciles del reinado

Por otro lado, Gisselle Rosales también reconoció que atravesó situaciones complejas durante el año, sobre todo por la preocupación constante de su madre en los viajes y actividades oficiales. La situación de inseguridad en el país, sumada al estado de salud de su madre, generó momentos de incertidumbre para ambas, según contó.

"Mi mamá siempre ha estado conmigo en actividades y eventos, pero son tantos que no siempre puede acompañarme. Muchas veces debo viajar solo con la gente de la organización y la inseguridad que vivimos hace que ella se preocupe mucho. Además, trabaja y tiene problemas de salud: es diabética, hipertensa y muy nerviosa. Me ha costado darle tranquilidad. También soy su única hija en Ecuador", precisó la joven de 22 años.

Una etapa de transformación personal

Para la soberana, el reinado representó mucho más que portar una corona durante los eventos oficiales. Por el contrario, aseguró que el proceso le permitió fortalecer el carácter y valorar el tiempo. En consecuencia, cambió su manera de relacionarse con las personas a su alrededor.

"He aprendido a tener mucha más paciencia. Antes era terrible en ese aspecto, pero ha sido uno de los mayores aprendizajes de este año. También soy más organizada con mi tiempo y procuro respetar el tiempo de los demás. Hoy valoro mucho más el esfuerzo que hace cada persona. Además, aprendí a prestar atención a lo que nos rodea y a no dar por sentado lo que tenemos. Entendí que no vale la pena aferrarse a lo material. Llegamos a este mundo sin nada y de la misma manera nos iremos. Lo verdaderamente importante es la huella que dejamos en la vida y en la mente de las personas", indicó la soberana.

El mensaje de Gisselle Rosales para su sucesora

Finalmente, en la recta final de su reinado, la actual Miss Ecuador aprovechó la entrevista para enviar un mensaje a quien recibirá la corona el 29 de agosto. Le pidió mantener la autenticidad y actuar con firmeza frente a cualquier circunstancia durante su gestión.

"Que se prepare muy bien para representar al país. Le diría que tenga siempre claro su propósito, que no permita que se nuble su juicio y que no se deje llevar por intereses o propuestas que no estén alineados con sus valores. Sobre todo, que no se deje utilizar", declaró.

Con estas palabras, Gisselle Rosales cierra un año que, según sus propias palabras, la transformó por completo.