La actriz Aylín Mujica dio una reveladora entrevista al programa La Mesa Caliente, donde  habló por primera vez sobre la repentina muerte de su primogénito, Mauro Menéndez de 30 años.

Google PreferredCanal de WhatsApp

El deceso del joven DJ se dio el pasado jueves 16 de julio, en un hospital de Barbados, tras sufrir un cuadro severo de neumonía que derivó en tres infartos y coagulación vascular.

Aylín Mujica le pidió a su hijo que no viajara 

Según narró la actriz, Mauro, quien residía en California, realizó una estancia corta en Miami con sus abuelos antes de emprender un viaje programado por compromisos laborales y de descanso en Barbados.

Durante su estancia previa, sus familiares detectaron que presentaba un cuadro respiratorio agudo, el cual fue atendido de forma inicial con remedios caseros e indicaciones médicas básicas. A pesar de los síntomas y de haber acudido a una sala de urgencias local, el joven decidió viajar.

Durante el trayecto de viaje, el estado de salud del joven empeoró. En una conversación telefónica con su madre mientras se encontraba en el aeropuerto, manifestó intensos dolores físicos: "Me dice: ‘Mami, es que tengo un dolor muy fuerte, creo que se me pinchó un nervio’. Estoy en el aeropuerto, en una silla de ruedas, pero tengo que llegar a Barbados".

Pese a que Aylín Mujica le pidió que no viajara, el joven siguió con itinerario previsto.

A su arribo a Barbados, acudió a un centro médico donde le diagnosticaron neumonía severa e iniciaron tratamiento con antibióticos. En una comunicación posterior con la actriz, aseguró que la medicación le hacía sentir mejor. Sin embargo, horas más tarde la comunicación directa se interrumpió, provocando la alarma de su círculo cercano.

Colapso médico en Barbados

Horas después, una amiga de Mauro se comunicó con la famosa y le informó que estaba hospitalizado. "A las 10 de la noche, cuando le hablo, me contesta su amiga, que estaba en el hospital, y me dice: 'Mauro estaba jugando soccer en el sunset con nosotros. Convulsionó tres veces, la ambulancia llegó tarde y le falta oxígeno en el cerebro. Está todo entubado, pero se le está parando el corazón todo el tiempo'".

Foto embed
30 años tenía el hijo de Aylín Mujica. - Instagram

Mujica añadió que, durante la crisis, el personal médico le facilitó un contacto telefónico para que le hablara a su hijo a la distancia: "Le empiezo a gritar: '¡No te vayas, Mauro, te queremos! Tu papá y yo vamos para allá'. Pero se le empezó a parar el corazón. Lo revivieron siete veces".

Los estudios clínicos finales determinaron la presencia de un coágulo en el corazón y otro en los pulmones.

Los especialistas concluyeron que la presión asistida en el vuelo de altitud agravó las complicaciones vasculares, provocando tres paros cardíacos fatales

"No tengo chance de sufrir y llorar"

Luego de esa comunicación, Aylín Mujica tomó un vuelo desde Colombia, donde estaba grabando Top Chef VIP, hacia Barbados. Sin embargo, durante una escala en Panamá, el padre de su hijo, Osamu Menéndez, le informó que ya había muerto. "No lo podía creer. Sigo pensando que es una pesadilla y me encantaría despertar", reveló. 

Al llegar a la isla caribeña, los progenitores enfrentaron dificultades para la localización del cuerpo debido a que la morgue local se encontraba en remodelación y la funeraria designada no estaba en horario de atención.

Posterior al reconocimiento del cadáver por parte de los padres, se analizaron los procedimientos para su repatriación a los Estados Unidos. Ante los complejos trámites burocráticos e internacionales, ambos tomaron la determinación de proceder con la cremación en la isla.

Mujica argumentó: "Era algo muy tedioso, no solamente de dinero, el llevar el cuerpo de Barbados a Miami era muy tedioso. Y Mauro no quería que lo vieran así. Entre Osamu y yo decidimos cremarlo y llenar toda la documentación".

El servicio funerario de Barbados confirmó que la expedición de certificados consulares y la entrega de cenizas requiere un periodo estimado de dos a cuatro semanas. Ante esto, la actriz decidió de retornar a sus responsabilidades profesionales: "Tengo que seguir con mis compromisos de trabajo. Eso es lo que me da fortaleza, porque si me quedo llorando, no voy a resolver nada y no voy a ser un ejemplo para mis hijos Alejandro y Violeta. Siempre he sido el pilar de mi familia y no tengo chance de decir que me voy a postrar en una cama a sufrir y llorar. Tengo que seguir adelante".