El actor y exluchador profesional Dwayne Johnson reveló en una entrevista con la revista Esquire que vivió un período de intensa incertidumbre tras detectar un bulto doloroso en un testículo, que hizo sospechar la presencia de un cáncer testicular.
La situación se desarrolló durante un fin de semana en su ámbito privado y se prolongó hasta su participación en el evento CinemaCon en Las Vegas, donde tuvo que cumplir con sus compromisos profesionales mientras esperaba los resultados de una ecografía.
Dwayne Johnson guardó silencio ante su familia
De acuerdo con las declaraciones de la estrella de 'Moana', el incidente comenzó un viernes mientras se duchaba y notó una anomalía física.
El bulto en cuestión le generaba una notable sensibilidad y un dolor intenso, una molestia que se agudizó de manera progresiva conforme avanzaban los días.
A pesar de la preocupación por el empeoramiento de los síntomas, Dwayne Johnson optó por no comunicar la situación a su familia para evitar alarmas. "Ni siquiera se lo dije a Lauren. No quería preocuparla antes de saber si realmente había algo de qué preocuparse", confesó el actor respecto a su esposa, Lauren Hashian.
La evaluación médica inicial se concretó el lunes siguiente, justo antes de que el intérprete tuviera que trasladarse a Las Vegas para cumplir con la promoción de 'Jumanji: Open World', la nueva producción de su franquicia cinematográfica. En esa primera consulta, el especialista médico le indicó que el diagnóstico más probable correspondía a una epididimitis, la cual consiste en la inflamación de un conducto situado en la parte posterior del testículo encargado de almacenar los espermatozoides.
Tenían que descarta un cáncer de testículo
Pese al diagnóstico provisional, el médico le advirtió que la sospecha de un tumor maligno no se podía descartar forma definitiva sin realizar un estudio de imagen.
Debido a que la ecografía quedó programada para la mañana del martes, el actor se vio obligado a afrontar sus compromisos públicos sin una resolución médica firme.
"Así que tuve que vivir con eso durante esas 24 horas, sin saberlo, y tenía que estar todo el día bromeando y dando discursos", remarcó Dwayne Johnson al rememorar las exigencias de su agenda.
Finalmente, los exámenes clínicos complementarios trajeron tranquilidad al descartar el peor escenario. El propio actor ratificó el diagnóstico definitivo de epididimitis. "Estoy bien", manifestó con alivio, aunque no dudó en señalar la complejidad de la experiencia: "Pero no lo sabía en ese momento, y aquello era realmente doloroso".
