El Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae) reactivó este miércoles 8 de julio de 2026 las operaciones aduaneras en los pasos fronterizos de Macará, Zapotillo y Lalamor, luego de que el Gobierno dispusiera la reapertura de la frontera sur.
La medida permite retomar los procesos de importación y exportación, así como los trámites aduaneros para comerciantes y viajeros, después de más de seis meses de restricciones aplicadas por motivos de seguridad.
Se reanudan los servicios aduaneros
Con la decisión, el Senae informó que vuelven a estar disponibles los servicios para operadores de comercio exterior y ciudadanos que utilizan estos pasos internacionales.
Entre ellos constan la recepción y el procesamiento de las Declaraciones Aduaneras Simplificadas (DAS) y las Declaraciones Juramentadas de Turistas (DJT), conforme a la normativa vigente.
En un comunicado, la entidad señaló: "Se restablecen las operaciones aduaneras en los pasos fronterizos de Macará, Zapotillo y Lalamor". Asimismo, indicó que con la reapertura se reanudan los procedimientos vinculados al comercio exterior y al ingreso y salida de mercancías por estos puntos de control.
Medida estuvo vigente desde diciembre de 2025
Los pasos fronterizos permanecían cerrados desde el 24 de diciembre de 2025, cuando el Gobierno dispuso la restricción como parte de las acciones para fortalecer la seguridad nacional y reforzar el control estatal en la frontera sur.
Durante ese periodo, el único paso habilitado para el tránsito internacional con Perú fue Huaquillas, en la provincia de El Oro.
La ministra de Gobierno, Nataly Morillo, informó que el presidente Daniel Noboa resolvió levantar la restricción tras evaluar los resultados de la medida.
En su publicación expresó: "Hoy, tras evaluar los resultados de esa medida, el presidente Daniel Noboa ha dispuesto su reapertura". También señaló que el Bloque de Seguridad continuará desplegado para mantener el control en la zona fronteriza.
Reactivación del comercio y la movilidad
La reapertura permite normalizar el movimiento de mercancías y viajeros entre Ecuador y Perú en una zona donde el intercambio comercial tiene un papel importante para la economía local.
Durante el periodo de cierre, diversos sectores productivos y autoridades de la provincia de Loja manifestaron que la restricción afectó la actividad comercial, el turismo y los servicios vinculados al tránsito fronterizo.
