Los modelos climáticos internacionales analizan la posible llegada del fenómeno El Niño en 2026, según el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF, por sus siglas en inglés), que, no obstante, advierte que aún no hay datos ciertos.
Un análisis reciente del ECMWF indica que, aunque existen señales tempranas de calentamiento en el océano Pacífico, los pronósticos aún presentan variaciones importantes entre modelos.
Modelos climáticos apuntan a El Niño con reservas
El ECMWF informó que los sistemas de predicción estacional muestran condiciones favorables para un evento de El Niño. Sin embargo, enfatiza que estas señales no garantizan su desarrollo ni su intensidad final.
El fenómeno forma parte del ciclo ENSO (El Niño-Oscilación del Sur), que regula el clima global. En Ecuador, este evento puede influir en lluvias intensas, especialmente en la región Costa.
Los modelos proyectan anomalías de temperatura superficial del mar entre 0,2 °C y 3,3 °C, lo que evidencia una amplia variabilidad en los escenarios posibles.
Hay una "barrera de probabilidad"
El ECMWF advierte que los pronósticos en esta época del año son menos confiables debido a la llamada "barrera de predictibilidad de primavera", que dificulta anticipar cambios entre marzo y mayo.
Esto implica que, para Ecuador, aún no se puede definir con precisión si habrá lluvias intensas, sequías o impactos extremos asociados a El Niño.
Además, el organismo recuerda que eventos pasados han tenido resultados distintos a lo previsto. En 2017, por ejemplo, se proyectaba un calentamiento, pero terminó desarrollándose un evento de La Niña.
Factores que influyen en las predicciones
El análisis del ECMWF destaca varios elementos que afectan la certeza de los pronósticos de El Niño:
- Variabilidad natural del sistema climático
- Limitaciones de los modelos matemáticos
- Influencia del cambio climático
- Diferencias entre sistemas de predicción
- Evolución de los vientos en el Pacífico
El cambio climático añade complejidad al proceso, ya que eleva las temperaturas del océano y puede intensificar los efectos del fenómeno.
Qué esperar para los próximos meses
Los modelos actuales coinciden en que es probable un evento El Niño moderado, y algunos consideran posible un evento fuerte. No obstante, el ECMWF recalca que aún es temprano para confirmar estos escenarios con alta certeza.
Se espera que entre mayo y junio haya mayor claridad, cuando las interacciones entre el océano y la atmósfera se intensifiquen.
Para Ecuador, esto significa que las autoridades y sectores productivos deberán mantenerse atentos a las actualizaciones oficiales, especialmente de organismos como la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
