El Gobierno del presidente Daniel Noboa enfrenta un escenario político más exigente tras el rechazo a la pregunta clave de la Asamblea Constituyente. En entrevista para Manavisión Plus, el ingeniero Matías Abad, exgobernador de Azuay, afirmó que la derrota del 16 de noviembre cerró una vía política para el oficialismo, obligándolo a depender menos de la narrativa y más de la gestión. Abad criticó el vacío en la conducción y la gestión silenciosa de la Vicepresidenta en el Ministerio de Salud, destacando la necesidad urgente de reconstruir coaliciones y trazar una agenda social ejecutable.

-Usted indica que con la ausencia del presidente Daniel Noboa, el gobierno empieza a perder esa hegemonía sobre la agenda política. Hace referencia a los actores reacomodándose, a un bloque inquieto y también esas señales de vacío en la conducción. ¿Qué lectura le deja usted la ausencia de Noboa y cuál cree usted que sería un uso correcto de la agenda presidencial?

La derrota del 16 de noviembre, lógicamente, no estaba planificada dentro de la agenda política del gobierno. El rechazo a la pregunta de la Constituyente cerró una vía política clave para el Ejecutivo y abrió un escenario quizás más exigente, donde el Gobierno va a tener que depender menos de la narrativa y muchísimo más de la gestión.

En este sentido, creo que el gobierno tiene que ir abordando cuatro frentes: primero, una reconstrucción política y un rearmado de las coaliciones, restableciendo puentes con la Corte Constitucional y muy especialmente con los gobiernos locales, que han llegado a ocupar ese espacio de oposición que no han podido capitalizar los partidos políticos. También, lo que esperamos todos, es que exista un viraje hacia unaagenda social mínima creíble y sobre todo ejecutable y, finalmente, que se siga profesionalizando el gabinete. A la larga, lo único que ha trascendido respecto a la agenda post-consulta han sido iniciativas legislativas secundarias, pero no se ha podido escuchar cierta claridad respecto a cuál será la agenda, especialmente del próximo año.

-Ingeniero Abad, ¿cómo califica usted la crisis que se está viviendo en diferentes sectores, principalmente en sectores estratégicos como el de la salud en el Ecuador, con denuncias de escasez de medicinas, falta de insumos médicos y equipos que no funcionan?

Esto va anclado un poco a parte de la explicación que se da respecto al resultado de la consulta popular. El voto del no fortaleció a actores sociales y expuso sobre todo esa desconexión existente del Ejecutivo con las prioridades ciudadanas. Parte de esa agenda debe incluir un viraje hacia un plan social mínimo que contenga un plan de emergencia en la salud.

Respecto al tema de la salud, el Presidente encargó el liderazgo del Ministerio a la vicepresidenta María José Pinto, lo que en un principio transmitía jerarquía y compromiso. Sin embargo, tres semanas después, esa imagen inicial ha quedado eclipsada por unagestión sostenida en el silencio y la ausencia pública. El caso de la bebé fallecida en Macas, entregada a sus padres en una caja de cartón, no es una falla administrativa únicamente, sino que representa una fractura ética que expone al Estado. Ante un hecho de esta magnitud, todos esperábamos que la Vicepresidenta diera la cara, reconociera las fallas y estableciera responsabilidades. Realmente en estos asuntos de la salud y la vida, callar no es prudencia, es abandono.

-De los 28 viajes internacionales que el Presidente ha realizado durante sus dos años de gestión, 16 han sido a Estados Unidos y 15 por agenda oficial. ¿Por qué se visita tanto Estados Unidos? ¿Ya le han dado sus frutos al Ecuador estas visitas?

Creo que, más allá de Estados Unidos, se gobierna desde Carondelet. En estas circunstancias del país, quisiéramos tener a un Presidente mucho más visible en los territorios, no únicamente en la capital o en Guayaquil, sino realmente interactuando con la gente. La única forma de poder tener un acercamiento territorial es visitando los cantones prioritarios.

Ahora, que se pueden obtener nuevos avances para el país en visitas oficiales, por supuesto. ¿Por qué tanto Estados Unidos? Podría ser por el proceso de seguir mejorando la relación con el Fondo Monetario Internacional, pues constantemente se está haciendo una rendición de cuentas de las acciones tomadas para poder seguir recibiendo los flujos económicos que logren equilibrar el déficit. También podría ser por la cercanía política y por acciones que veo que se están coordinando en materia de seguridad. Pero lo deseable esrecuperar esa presencia en los territoriosy empezar a abrir diálogos con la gente, pues es desde donde el Presidente va a poder tener una lectura mucho más clara y real de lo que está ocurriendo para afinar una agenda que dé respuesta a esas necesidades insatisfechas.

-¿Cómo avizora usted el 2026 para Ecuador en el tema económico, en el sector de la educación, en la salud y en obras públicas?

La agenda prioritaria, ya hablando de los principales problemas, sigue siendo la inseguridad. Este año vamos a terminar con el récord histórico de muertes violentas. Todavía es una deuda pendiente y se va a tener que priorizar toda la fuerza del Estado. Aquí lo fundamental es lograr una articulación con todos los actores: si no integramos a la función legislativa, al Poder Judicial y, sobre todo, a los gobiernos autónomos descentralizados (GADS), no seremos efectivos.

Alcaldías como Quito, Guayaquil, Cuenca, o Manta, tienen presupuestos de seguridad bastante interesantes, y en vez de duplicar esfuerzos, se podrían integrar a un plan nacional. Desde el frente macroeconómico, el año termina bastante bien, entre comillas, si lo comparamos con el año anterior, que hubo apagones. Pero todavía creo que lo que pasa en lo macrono se está sintiendo en el bolsillo familiar. Debemos enfocarnos en mitigar un indicador que nos debe alarmar: seis de cada diez ecuatorianos en los últimos meses no ha tenido para poder comprar todos los alimentos necesarios para su día a día.

-Usted indicó que es indispensable que se responda a todas las preguntas e inquietudes en una rueda de prensa. ¿Creería que sí es posible que la Vicepresidenta pueda permitir una rueda de prensa para tener esa comunicación bilateral entre el pueblo ecuatoriano y la funcionaria?

No sé si lo haga, pero plenamente lo podría hacer como cualquier otro funcionario del Estado. Yo creo que ella tiene el carisma, el conocimiento y la serenidad para poder enfrentar este desafío. Yo creo que tranquilamente podría tener estos espacios en los cuales, si no es rueda de prensa, al menos entrevistas que permitan a la ciudadanía también tener un norte.

Aquí lo que ha habido es unvacío comunicacional que lo que hace es seguir erosionando la credibilidad y la imagen del Ministerio de Salud. En un contexto de crisis sanitaria, denuncias cruzadas y desinformación, pues no alcanzan los comunicados ambiguos ni los videos escuetos. Se necesita a la titular del Ministerio, sin restricciones, explicando el manejo de la cartera, la situación de temas como Helder, como el tema de Macas, y sobre todo saber cuál es el objetivo: ¿en cuánto tiempo tendremos ya los inventarios mínimos? Ya vamos dos años; este momento no sería prudente volver con el discurso de los diagnósticos, sino de decisiones y objetivos comunicados para nosotros tener esa visión a largo plazo.

-Seis legisladores de la bancada de la Revolución Ciudadana fueron denunciados por haber ingresado abruptamente al Hospital Baca Ortiz para fiscalizar. ¿Fue la manera correcta en la que los legisladores tuvieron que ingresar para fiscalizar "in situ", o debieron haber adaptado esta visita a los protocolos?

Que un legislador fiscalice al Ejecutivo no es un mérito, sino más bien su obligación. Lo deseable es que todos los legisladores estén realizando procesos de fiscalización al gobierno. Ahora bien, no sé en qué circunstancias fueron recibidos o llegaron, pero lógicamente hay que siempre hacer un pedido formal.

No se puede llegar de una forma abrupta porque ese no es el procedimiento; se tiene que generar una solicitud de información, se tiene que indicar que se va a hacer una visita. Más allá de las formas, el fondo es importante: los legisladores tienen que garantizar que el recurso público esté bien invertido. De ahí, si es que no se ha cumplido el procedimiento, creo que son cosas que lo pueden ir afinando, y creo que todos estamos obligados también aseguir los protocolos, especialmente en un centro de salud donde hay también normas que evitan la contaminación y que no se altere el orden y el bienestar de los pacientes.

La entrevista completa puede visualizarse en las plataformas digitales deManavisión Plus.