El precio de la carne de res en Ecuador registró un incremento sostenido durante junio y julio, situación que ha comenzado a afectar tanto a los consumidores como a los comerciantes minoristas. Representantes del sector ganadero atribuyen el alza a mayores costos de producción, una reducción del hato ganadero y los efectos de la crisis climática, factores que han disminuido la oferta disponible en el mercado.

De acuerdo con Alessio Tabacchi, presidente de la Asociación de Ganaderos del Litoral y Galápagos, el país enfrenta una reducción del hato ganadero de aproximadamente un millón de cabezas. Según explicó, parte de los productores ha optado por cambiar la actividad ganadera por cultivos como cacao o por la producción de camarón, debido a una mayor rentabilidad.

El dirigente señaló que esta disminución de la disponibilidad de ganado ha influido en la oferta nacional, generando presión sobre los precios de la carne de res en los mercados y centros de distribución.

Factores que impulsan el aumento del precio

Los gremios ganaderos y distribuidores identifican tres factores principales detrás del incremento del precio de la carne de res.

El primero corresponde al encarecimiento de los insumos, ya que el costo de los alimentos balanceados, medicamentos veterinarios y fertilizantes para los pastizales ha aumentado, elevando el costo de producción por cada cabeza de ganado.

El segundo factor es la crisis climática, marcada por períodos de sequía y lluvias irregulares que han afectado la calidad de los pastos. Como consecuencia, los productores deben recurrir a suplementos alimenticios de mayor costo o esperar más tiempo para que el ganado alcance el peso adecuado para el faenamiento. A ello se suma una menor disponibilidad de ganado en pie, lo que ha elevado el precio de la carne al por mayor.

Impacto en consumidores y comerciantes

Según la información del sector, el incremento del precio trasladado al consumidor alcanza un promedio de 20 %, lo que ha comenzado a reflejarse en los mercados y supermercados del país.

Comerciantes minoristas señalan que el encarecimiento del producto ha provocado una disminución en las ventas, mientras que las familias han debido ajustar sus presupuestos para mantener el consumo de alimentos.

Por su parte, las autoridades encargadas del control de precios y el Ministerio de Agricultura evalúan la situación con el objetivo de prevenir posibles casos de especulación en las ferias ganaderas. Tabacchi indicó que la carne de res se comercializa bajo las condiciones de oferta y demanda, por lo que no existe un precio regulado en el mercado, y advirtió que el incremento podría repercutir en una reducción del consumo.