Más de 180.000 padres solteros y un creciente ejército de abuelos transforman la crianza en Ecuador, enfrentando una paternidad tardía y nuevas realidades familiares.
Hoy, que se conmemora el Día del Padre, es ideal destacar esta faceta renovada de los hombres en el Mundo.
El apoyo a los hijos en todo momento
A sus 68 años, Roberto pensaba que las mañanas tendrían un ritmo pausado, pero es cuando empieza el "arrebato".
El silencio de la casa se rompe con el sonido de la llave girando en la cerradura. Es Laura, su hija. Lleva las ojeras marcadas de quien duerme a saltos y los ojos fijos en el reloj.
En sus brazos carga a Mateo, un niño de apenas tres años, todavía profundamente dormido; de su mano viene Sofía, de cinco, arrastrando los pies y tallándose los ojos.
Laura mira a su padre con una mezcla de gratitud y culpa, esa culpa invisible que cargan las madres solteras que tienen que salir a ganarse el pan.
Carlos pertenece a ese invisible ejército de abuelos que, en América Latina, se han convertido en el soporte de las familias monoparentales. "Yo me jubilé hace tres años pensando en que por fin iba a descansar, a leer y a cuidar mis plantas", comenta Roberto mientras vigila la leche en la cocina. "Pero cuando el papá de los niños se desentendió y Laura tuvo que buscar un mejor trabajo, más distante, no hubo vuelta de hoja. Uno no puede ver a un hijo ahogarse y quedarse de brazos cruzados", sostiene este abuelo bajo el anonimato.
Otro caso es el de René Loor Cevallos, quien cuida de su nieta Renata Carolina (foto). Él cuenta que ser abuelo es hermoso cuando se trata de consentir un domingo y devolver a los niños por la tarde, pero ser el cuidador de tiempo completo es otra historia.
"Dicen que los padres crían y los abuelos consienten. A mí me tocó hacer un poco de las dos cosas, y no hay día que no dé gracias por ello", explica a este medio.
Nuevas paternidades
El doctor Byron Escobar engloba este caso en lo que llaman "nuevas paternidades". Esto implica asumir la carga mental y operativa del hogar y el cuidado (llevar al médico, planificar comidas, bañar, vestir) a la par con la pareja, no como un favor, sino como una obligación compartida.
El doctor dice que también se rompe el mito del "hombre fuerte e inexpresivo". "Los nuevos padres expresan amor, consuelo, paciencia y abrazan la sensibilidad como una herramienta de crianza", resalta.
Además, se involucran en el desarrollo psicológico de los hijos, escuchando sus problemas, validando sus emociones y guiándolos sin recurrir al autoritarismo, un rol que en muchas ocasiones cumplen las madres.
Los padres en Ecuador
Ecuador registra actualmente un total de 4,2 millones de padres en su territorio. Los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) revelan una transformación profunda en el perfil del progenitor ecuatoriano, quien ahora posterga la crianza. La gran mayoría de los papás supera los 35 años de edad.
En contraste, los padres jóvenes entre 14 y 29 años representan apenas el 12,4 % del total, equivalente a unos 523.000 hombres.
El país cuenta además con un grupo histórico de más de mil padres centenarios que superan los 100 años de vida.
La tendencia hacia una paternidad más tardía coincide con un marcado descenso en la natalidad general. Los nacimientos anuales en el país cayeron de 277.324 a 238.772 en la última década.
Actualmente, la tasa de fecundidad se sitúa en 1,8 hijos por mujer, una cifra por debajo del nivel mínimo de reemplazo poblacional. De forma paralela, las dinámicas familiares muestran que un 67 % de los padres identificados cohabita con sus hijos. Sin embargo, cerca de 1,5 millones de hombres ejercen su rol en soltería, viudez o divorcio, y exactamente 182.097 hogares son liderados de forma autónoma por un papá sin pareja.
El nivel educativo de los progenitores ha mostrado avances significativos en los últimos años. El 49 % de los padres ecuatorianos cuenta con el bachillerato concluido o con estudios superiores universitarios.
