La viceprefecta del Azuay, Alexandra Quintanilla Zamora, fue declarada culpable de conducir en estado de embriaguez tras un operativo de control ejecutado en Cuenca la madrugada del sábado. La jueza de la Unidad Judicial Especializada en Tránsito, Ximena Alvarado, le impuso 30 días de prisión, una multa equivalente a tres salarios básicos unificados y la suspensión de su licencia por 60 días.
El procedimiento se desarrolló alrededor de las 00:42, en el sector de la Bajada de Todos Santos y Paseo Tres de Noviembre, donde agentes de tránsito realizaban controles de documentos y pruebas de alcoholemia.
Según la sentencia, en ese punto fue detenido el vehículo conducido por la funcionaria provincial, lo que dio inicio al proceso que concluyó con la resolución judicial.
Desarrollo del operativo y negativa a pruebas
De acuerdo con el testimonio de la agente aprehensora presentado en audiencia, al solicitar la licencia de conducir y la matrícula del vehículo, la conductora se negó a entregar los documentos físicos y mostró una fotografía de una licencia que no le pertenecía.
Durante la intervención, la agente indicó haber percibido aliento a licor, por lo que solicitó la realización del alcohotest y la prueba psicosomática. Según consta en el fallo, la viceprefecta del Azuay rechazó someterse a ambas diligencias, pese a haber sido advertida de que la negativa se presume como el máximo grado de alcohol en la sangre, conforme a la normativa vigente.
El fallo judicial también señala que la procesada no colaboró con el procedimiento y que se resistía a descender del vehículo, situación que obligó a los agentes de tránsito a solicitar apoyo de la Policía Nacional.
Traslado y audiencia judicial
Posteriormente, la funcionaria fue trasladada para una valoración médica y terminó en el Hospital del IESS, donde se instaló la audiencia correspondiente ante la autoridad judicial competente.
Durante la diligencia, la defensa pública argumentó inconsistencias respecto a la identidad de la persona aprehendida. Sin embargo, tras el análisis de los elementos presentados, la jueza determinó que no existían dudas sobre la identidad de la viceprefefecta del Azuay, Alexandra Quintanilla Zamora.
En su resolución, la magistrada sostuvo que la procesada "indujo al error" a la agente de tránsito durante el procedimiento, lo que generó inconsistencias en los datos personales registrados inicialmente.
Elementos probatorios y sentencia
Como parte de los elementos probatorios, la Fiscalía incorporó imágenes y audios del operativo, en los que, según la sentencia, se evidenciaría la negativa a colaborar con las autoridades y a someterse a las pruebas de alcoholemia.
Tras valorar el conjunto de pruebas, la jueza de la Unidad Judicial Especializada en Tránsito dictó sentencia condenatoria e impuso las sanciones contempladas para este tipo de infracción.
La resolución incluye 30 días de prisión, una multa equivalente a tres salarios básicos unificados y la suspensión de la licencia de conducir por 60 días, medidas que deberán cumplirse conforme a lo dispuesto por la autoridad judicial.
Contexto legal
En Ecuador, la conducción en estado de embriaguez está tipificada en la normativa de tránsito y contempla sanciones que pueden incluir privación de libertad, multas económicas y suspensión de la licencia, dependiendo del grado de alcohol en la sangre o de la negativa a realizarse las pruebas correspondientes.
La sentencia emitida en Cuenca se produce en el marco de los operativos de control que las autoridades realizan de manera regular en distintos sectores de la ciudad, especialmente durante la madrugada y fines de semana.
El caso de la viceprefecta del Azuay se suma a los procesos judiciales derivados de controles de alcoholemia ejecutados por agentes de tránsito en la capital azuaya.

