La prefecta del Guayas , Marcela Aguiñaga, respondió a las declaraciones de Luisa González , presidenta de Revolución Ciudadana (RC) , quien cuestionó el rol de las autoridades locales dentro del movimiento. La réplica se difundió a través de la red social X , donde la funcionaria defendió su trabajo y pidió respeto a los liderazgos territoriales.
Respuesta directa en redes sociales
En un mensaje público, Aguiñaga afirmó: “Resistir no es solo tuitear. Yo estuve en las calles, junto a la gente, cuando otros no estaban”. Con esta frase buscó remarcar que el trabajo político no se limita a pronunciamientos digitales.
La prefecta recalcó que ha enfrentado persecución, ingratitud e infamias , pero que mantiene su compromiso con el proyecto. También sostuvo que le incomoda el uso de los espacios internos para descalificar a dirigentes que han respaldado de manera constante a la organización.
Por su parte, González , sin mencionar nombres, había advertido en días previos que en la convención nacional de RC se debatiría el papel de los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) . La dirigente cuestionó que algunos no alineen su accionar con la postura central del movimiento.
Debate interno en Revolución Ciudadana
Las diferencias entre la dirección nacional y los liderazgos locales no son nuevas. En meses pasados, Aguiñaga y otros dirigentes enviaron una carta a Rafael Correa solicitando más diálogo y coordinación.
En esa comunicación, los firmantes alertaron sobre la necesidad de refrescar estrategias y mejorar la relación entre la estructura nacional y los gobiernos locales. La prefecta ha insistido en que la política requiere adaptaciones y nuevas formas de conexión con la ciudadanía.
En su más reciente pronunciamiento, la funcionaria sostuvo que su estilo político evolucionó: “Antes era más beligerante, ahora hago la pausa porque las responsabilidades a mi cargo jamás las tuve antes”.
Contexto de las tensiones
El movimiento RC atraviesa un momento de reorganización interna después de los resultados electorales. El llamado a fortalecer la unidad ha derivado en debates sobre la conducción política y el protagonismo de cada sector.
Las críticas de González buscaban reforzar la línea oficial del movimiento, enfocada en la denuncia de un presunto fraude electoral y la defensa de los asambleístas investigados. Sin embargo, los dirigentes locales han señalado que su trabajo está orientado también a la gestión de los problemas cotidianos de sus provincias.
La postura de Aguiñaga muestra un distanciamiento respecto a la dirección central, pero también evidencia la necesidad de coordinación para sostener la presencia territorial del movimiento.

