La calidad del empleo en Ecuador registra un deterioro sostenido. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), hasta marzo de 2026 se perdieron más de 186.000 plazas de empleo adecuado en comparación con el año anterior. Mientras aumenta el peso del empleo no pleno dentro del mercado laboral.
Caída del empleo adecuado en el último año
De acuerdo con el medio Radio Pichincha, las cifras oficiales evidencian una contracción interanual del empleo adecuado, entendido como aquel que cumple con condiciones de ingreso y jornada laboral. Esta caída no se registraba desde hace varios años y refleja una menor capacidad del mercado para generar plazas formales.
El experto económico Alberto Acosta estima que la pérdida bordea las 186.000 plazas en los últimos 12 meses. Esta reducción implica que el empleo adecuado representa actualmente cerca del 32,1% de la población económicamente activa (PEA), lo que significa una disminución de más de dos puntos porcentuales frente a marzo de 2025.
Aumento del empleo no pleno y la informalidad
De forma paralela, el segmento denominado "otro empleo no pleno" continúa en expansión. Según los datos, este tipo de ocupación ya concentra a más de 3 millones de personas, consolidándose como uno de los principales componentes del empleo en el país.
El economista Marco Flores advierte que el deterioro del mercado laboral ecuatoriano es estructural y no se refleja únicamente en el desempleo abierto. "La economía muestra una limitada capacidad para generar plazas productivas, lo que deriva en el desplazamiento hacia empleos de menor calidad", señala.
Este fenómeno se traduce en un incremento de la informalidad, ingresos irregulares y menor acceso a garantías laborales, factores que afectan directamente la estabilidad económica de los trabajadores.
Impacto en la economía y condiciones laborales
El crecimiento del empleo no pleno implica una reducción en la protección social y en la capacidad de consumo de los hogares. De acuerdo con el análisis de Flores, esto limita las posibilidades de recuperación económica en el mediano plazo.
Además, la reducción de los ingresos reales agrava la situación de los trabajadores, quienes enfrentan mayores dificultades para cubrir sus necesidades básicas.
Panorama general del mercado laboral
Según el INEC, en marzo de 2026 la población económicamente activa alcanzó los 8,7 millones de personas, mientras que la población con empleo se ubicó en aproximadamente 8,46 millones.
No obstante, el crecimiento del empleo se concentra en ocupaciones de baja calidad, sin estabilidad ni beneficios laborales, lo que evidencia una estructura laboral frágil y dependiente de actividades informales.
Este escenario refleja un cambio en la composición del mercado laboral ecuatoriano, donde la generación de empleo no garantiza necesariamente condiciones adecuadas para los trabajadores.
