El Gobierno de los Estados Unidos formalizó la entrega de la lancha guardacostas "Isla Puná" a la Armada del Ecuador este miércoles 20 de mayo de 2026, con el objetivo de reforzar las operaciones de vigilancia y el combate al crimen organizado en las aguas jurisdiccionales ecuatorianas. La transferencia oficial de esta embarcación, anteriormente denominada USCG Orcas, se concretó durante una ceremonia de cambio de bandera celebrada en el Centro de Capacitación de Operaciones Portuarias de Baltimore, en territorio estadounidense. Esta incorporación forma parte de los acuerdos estratégicos de cooperación bilateral en materia de seguridad marítima y defensa transnacional mantenidos por ambos gobiernos.

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La lancha guardacostas se sumará de forma inmediata a los esfuerzos de las fuerzas navales para salvaguardar los recursos naturales y neutralizar las redes criminales dedicadas al narcotráfico, el tráfico de armas y el contrabando de combustible. De acuerdo con las autoridades diplomáticas, el arribo de esta unidad flotante representa un hito técnico dentro de los planes de modernización operativa del país. La tripulación ecuatoriana designada completó los entrenamientos específicos en la costa atlántica norteamericana para asumir el control y la navegación de la nave hacia el Pacífico sudamericano.

Cooperación internacional y el despliegue del buque BAE Jambelí

Esta nueva asignación de activos militares se suma al reciente fortalecimiento de la flota naval ecuatoriana registrado el pasado 7 de mayo de 2026, fecha en la que se incorporó de forma oficial el buque multipropósito BAE Jambelí en Puerto Bolívar, provincia de El Oro. Aquella unidad, donada por la República de Corea del Sur, se consolidó como la embarcación de mayor envergadura dentro de la Armada del Ecuador. El buque posee una eslora de 105 metros, capacidad para albergar a 137 tripulantes y una autonomía logística para operar de forma ininterrumpida durante 45 días en alta mar.

El presidente de la República, Daniel Noboa, destacó durante el acto de recepción en El Oro que estas adquisiciones operativas son herramientas fundamentales para afrontar el conflicto armado interno que experimenta la nación. La base logística del BAE Jambelí quedó establecida de manera permanente en el puerto marítimo de Machala, transformando a esta zona austral en un enclave estratégico para el control de las rutas empleadas por las organizaciones delictivas transnacionales. Ambas embarcaciones trabajarán de manera coordinada para interceptar cargamentos ilícitos y disuadir amenazas criminales.

Capacidades operativas frente a las amenazas del narcotráfico

La estrategia nacional de seguridad marítima busca cubrir de forma integral la vigilancia tanto del territorio continental como del espacio insular de las Islas Galápagos. El diseño técnico de la lancha guardacostas "Isla Puná" le otorga una alta versatilidad para ejecutar misiones de búsqueda, rescate y persecución rápida de embarcaciones de bajo perfil utilizadas por redes de narcotráfico. Por su parte, el BAE Jambelí funcionará como un centro de comando móvil con capacidad para transportar lanchas interceptoras y operar helicópteros medianos desde su cubierta.

El Ministerio de Defensa Nacional señaló que la diversificación del equipamiento naval agilizará la respuesta táctica ante alertas de inteligencia militar en aguas internacionales y zonas costeras. El plan general de vigilancia contempla patrullajes conjuntos que involucren el apoyo logístico internacional y el uso de tecnologías de posicionamiento satelital. Con estas acciones coordinadas entre Estados Unidos y Corea del Sur, el Estado ecuatoriano ratifica su compromiso político de proteger la soberanía nacional y promover la estabilidad del Pacífico sur frente al auge de los delitos transfronterizos.