La audiencia de juzgamiento del caso Triple A se reinstaló este viernes 24 de julio en el Complejo Judicial Norte de Quito con nuevos incidentes durante la presentación del testimonio de José Cevallos Avellán, exgerente y exaccionista de Fuelcorp.

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Su declaración generó objeciones de varias defensas, entre ellas la del alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, mientras el proceso avanza hacia la etapa de alegatos y posterior deliberación del tribunal.

Testimonio de José Cevallos provoca objeciones en la audiencia

La audiencia de juzgamiento del caso Triple A hubo la presentación de las pruebas de descargo de los procesados por el presunto delito de almacenamiento, transporte, envasado, comercialización o distribución ilegal de derivados de petróleo.

El Tribunal de Juicio, integrado por los jueces Jorge Sánchez, Clara Soria y Víctor Barahona, conoció el testimonio de José Cevallos Avellán, exgerente general y exaccionista de Fuelcorp, quien compareció como parte de su estrategia de defensa.

Declaración que fue usada como prueba de descargo

Antes de iniciar su intervención surgieron desacuerdos entre los abogados de los procesados, especialmente con la defensa del alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, quien participó de manera telemática desde la Unidad Judicial de La Libertad, en Santa Elena.

La defensa del alcalde solicitó que la declaración de Cevallos fuera considerada únicamente como prueba de descargo, al recordar que previamente la Fiscalía ya incorporó un testimonio anticipado del procesado dentro de su teoría del caso Triple A. También hubo objeciones respecto al uso de diapositivas durante la exposición, aunque el tribunal autorizó su utilización únicamente como material de apoyo.

Exgerente describió la estructura empresarial investigada

Durante su intervención, Cevallos recordó que fue gerente y accionista de Fuelcorp, pero señaló que también trabajó para Copedesa, Ternape y Corpalubri, empresas incluidas en la investigación.

En su declaración afirmó que los hermanos Alvarez retomaron el negocio de la comercialización de combustibles tras la experiencia empresarial de su familia y mencionó que mantuvieron vínculos con César Bravo, exfuncionario de la Agencia de Regulación y Control Hidrocarburífero (ARCH) y posteriormente presidente de Fuelcorp.

Según su testimonio, Bravo lo invitó a integrarse a Copedesa y, con el paso del tiempo, conoció la forma de operar de las empresas investigadas. Cevallos sostuvo que las decisiones relacionadas con la comercialización y los precios eran adoptadas por los hermanos Alvarez y describió un supuesto mecanismo de operación que, según dijo, permitió beneficiarse del sistema de subsidios a los combustibles.

"Aquiles Alvarez no es un perseguido político", afirmó Cevallos

En la parte final de su declaración, Cevallos manifestó que su intención era contribuir a que "se conozca la verdad" dentro del proceso judicial.

Durante su exposición aseguró que, a su criterio, Aquiles Alvarez "no es un perseguido político", sino una persona que, según sus palabras, "se refugió en la política y busca impunidad". El procesado también expresó arrepentimiento por haber participado en empresas que, afirmó, se aprovecharon de los subsidios estatales a los combustibles.

Tras aproximadamente una hora de intervención, Cevallos presentó signos de afectación emocional, interrumpió momentáneamente su declaración y abandonó la audiencia por recomendación de su equipo de seguridad, situación que fue explicada posteriormente por su defensa al tribunal.

Contadoras rechazaron las acusaciones

Luego del testimonio de Cevallos comparecieron Juliana Cedeño y Jessenia Vélez, contadoras vinculadas a varias de las empresas procesadas.

Ambas sostuvieron que desempeñaban únicamente funciones contables y negaron haber participado en decisiones relacionadas con la compra, venta o comercialización de combustibles. Además, solicitaron al tribunal analizar individualmente su situación antes de emitir un fallo.

El juicio entra en su etapa decisiva

De acuerdo con el cronograma fijado por el Tribunal de Juicio, entre el viernes 24 y el sábado 25 de julio concluirá la presentación de las pruebas de descargo de los procesados. La defensa técnica de Aquiles Alvarez será una de las últimas en intervenir antes de los alegatos finales.

Según la teoría del caso Triple A presentada por la Fiscalía, empresas vinculadas al alcalde de Guayaquil y a miembros de su familia habrían integrado una red destinada a desviar combustible subsidiado hacia otros segmentos del mercado, lo que presuntamente ocasionó un perjuicio al Estado estimado en 61,5 millones de dólares, correspondiente a 22,7 millones de galones de diésel y gasolina.

Una vez concluyan los alegatos de clausura, el tribunal ingresará a la etapa de deliberación para emitir la sentencia de primera instancia en una fecha que será anunciada posteriormente.